14 May 2008

Pleitos (preventivos) tengas, y los pierdas

00:19, por manolosaco  
Tags: 

Yo creía haber hecho un máster después del estudio concienzudo del rifirrafe del Partido Popular, máster que me daría la suficiente capacitación para entender posteriormente lo de la santísima trinidad o la situación del equipo del Levante, que es peor, cuando se me viene encima la tarea de entender el caso Telma Ortiz. Y esto, lo confieso, ya es mucho para mí.

A mi mujer le da mucha pena (me es muy sensible), pero a mí me recuerda al famoso bombero pirómano, o peor aún, a los guardias de la porra de Coslada, supuestos integrantes de una banda mafiosa cuyo trabajo debería ser el controlar y detener a las bandas mafiosas como la suya.

Centrémonos, como Rajoy: la hermana de la princesa de España está harta de ser famosa (de ahí la pena de mi mujer) y para ponerle remedio no se le ocurre una mejor medicina que hacerse famosa. Para ello, utiliza una demanda que pasará a la historia del disparate, que ríete tú de la teoría de la transustanciación del pan ácimo.

Desde la guerra preventiva de Irak, no se había visto sobre la faz de la Tierra ataque preventivo más disparatado: se llama demanda preventiva, para que un juez, a poder ser en estado etílico, impida que medio centenar de medios de comunicación puedan hacerle fotos a ella y a su novio.

El fiscal del caso ha pedido que se desestime la demanda, en línea con los medios de comunicación, quizá pensando en que los juzgados podrían atascarse de demandas de gente exigiendo no ser robada, por ejemplo, confundiendo el sistema judicial con las compañías de seguros.

Es todavía más asombroso cuando uno piensa que mujer tan principal debería estar mejor asesorada, no le vayan a pedir ahora miles de euros en concepto de costas judiciales si se le aplica el agravante de temeridad y mala fe en la denuncia.

Cierto es que en el fondo está en juego el derecho a la intimidad, y que la pareja cuasi real está sufriendo un acoso insoportable (y no lo digo porque mi mujer esté mirando lo que escribo por encima de mi hombro). Pero la torpeza en el planteamiento de la denuncia hace pensar que el listo de verdad es su abogado, que acogió con especial entusiasmo el caso de la hermana de una princesita para salir él también en el cuento. Ya sabéis, pleitos tengas y los ganes.