04 Mar 2008

Creo que vienen cuatro años maravillosos

00:45, por manolosaco  
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Estoy por apostar que ni Rajoy ni Zapatero tenían tantas ganas como yo de que pasase de largo el día del segundo debate. Creo que ambos en el fondo abrigaban el mismo pensamiento: ¿qué pintamos aquí? Si a estas alturas, después de no haber hecho otra cosa durante cuatro años que un interminable debate electoral, todavía queda alguien que no sepa a cuál de los dos votar, es que padece un desarreglo mental grave.

¿De qué naturaleza prodigiosa tendría que ser un nuevo mensaje para que cualquiera de ellos nos hiciese cambiar en el último momento el sentido del voto? De todo lo dicho en el debate, habría que tener una memoria elefantiásica para recordar las promesas derramadas durante hora y media por ambos contendientes.

Mariano Rajoy ha vuelto a la vieja letanía (hipotecas, paro, orden, control de la inmigración, separatismo, delincuencia con el añadido de las bandas organizadas, negociación con ETA…). No ha faltado nada del muestrario, nada nuevo bajo el sol del Apocalipsis que nos auguran y que tercamente la realidad les niega. Es tan exagerado en su discusión, sus acusaciones son de tal desmesura que se descalifican a sí mismas porque en verdad parece que está hablando de otro país distinto al que conocemos.

De nuevo, inmediatamente después de ese guión escrito que ya nos sabemos de memoria (“hace falta un gobierno que se ocupe de los problemas reales de los españoles”) volvió al pecado original que quizá le hizo perder ambos debates, según las primeras encuestas de urgencia: el desprecio, la inelegancia, la chulería, esa falta de educación que destila ante quien representa a millones de españoles, actitud que tanto irrita al espectador. En el colmo del delirio, llegó a acusar a Zapatero de haber dado el visto bueno a nuestra intervención en la guerra de Irak.

La impresión que me queda, después de las promesas desgranadas por ambos, es que, gane quien gane, España va a ser maravillosa los próximos cuatro años. Es más, creo, sobre todo, que Rajoy lo hizo tan bien que se merece otros cuatro años de jefe de la oposición.
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Meditación para hoy:

A las pocas horas de que el Tribunal Constitucional anulara la condena de más de tres años de prisión que el Tribunal Supremo había impuesto a los “Albertos” por estafa y falsedad en documento mercantil, a las pocas horas, digo, y quizá para celebrarlo, uno de los primos (y no me refiero a los estafados) invitaba a su majestad el rey a una cacería.

En tiempos del jefe del Estado que le nombró, las cacerías eran lugares de trabajo, de tráfico de influencias, de germen de grandes negocios posteriores, de donde siempre salían perdiendo los venados, los urogallos, las perdices, las codornices y los conejos, tras un día de batalla de mentirijillas, con uniformes de soldado diseñados por Loewe. A veces, con suelta incluida de material cinegético para que el ejército de cazadores pueda contar con suficientes piezas a donde dirigir el punto de mira de sus escopetas de feria, animales cuya carne aborrecen la mayoría de las veces.

Pero algo debe de tener la posesión de un rifle o una escopeta que desde el gatillo trasvasa una rara sensación de poder al cerebro que inmediatamente te impulsa a votar a George W. Bush o a alguno de sus admiradores a este lado del Atlántico.

Casualmente, una semana antes de las elecciones, decenas de miles de cazadores se manifestaban por las calles de Madrid para protestar por la que se conoce como Ley del Plomo, ley que, entre otras cosas, pretende liberar a nuestros humedales de la acumulación de miles de toneladas de un metal altamente contaminante para el medio ambiente, sobre todo para la avifauna.

Según los ecologistas, el 95% del territorio nacional puede ser escenario de caza -donde la gente pacífica recolecta setas o caza animales de manera incruenta con el objetivo de su cámara fotográfica- , y de media mueren al año dos cazadores y 50 millones de animales más: los primeros, víctimas de un despiste o una imprudencia, y los segundos, como pago a una actividad que la civilización, lejos de prohibir como una reliquia salvaje de nuestro pasado en las cavernas, ha perfeccionado con mayor potencia de fuego.

Aunque el otro día, me temo, sólo iban a la caza del voto.

27 Feb 2008

Si no quieres caldo, toma dos tazas

00:18, por manolosaco  
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Dicen que la madre de todos los debates fue vista por trece millones de teleespectadores, a los que habría que añadir los incontables que se mantuvieron pegados a la radio e Internet. Entre todos ellos faltaron muchos de mis amigos y compañeros de trabajo que desertaron a los pocos minutos de iniciado el debate, según me confesaban ayer, por no haber sido capaces de soportar la tensión: la provocada por la manipulación, agresividad y chulería de Rajoy, y por la impotencia de ver a Zapatero contestar a los insultos con educación, con ese estilo Bambi desesperante de director de orquesta del Titanic que no se inmuta ni ante la vía de agua que se le viene encima.

Alabo su temple, pero en algún momento hay que dejar de tocar el violín. Viéndolo, me vinieron una vez más a la memoria las palabras de José Luis Coll, que al más puro estilo Zen explicaba lo peligroso que es discutir con los que utilizan la grosería como arma de lucha dialéctica. Recordad a Coll: “Lo malo de discutir con los imbéciles es que tienes que ponerte a su altura para que te entiendan; y ahí es donde estás perdido, porque ellos saben hacer el imbécil mucho mejor que tú”.

Zapatero nunca sabrá hacer el rajoy, que es una variante de andar por la vida haciendo miserablemente el aznar. Por educación, no le sale todavía del cuerpo, pero algo debería hacer por la salud de nuestros nervios, por los millones de espectadores que tras los televisores nos levantamos como un resorte cuando un perfecto aznar como Rajoy, que pretende gobernarnos los próximos cuatro años, se atreve, por ejemplo, a acusar al presidente de un gobierno democrático de agredir a las víctimas del terrorismo. Un presidente que se jugó su futuro político (y que todavía lo tiene en el aire) por intentar acabar con el terrorismo.

Ya sé que, ante tamaña desmesura, capaz de hacer dudar de la salud mental y la catadura moral (inmoral) de quien la pronuncia, la caja registradora del PSOE se embolsó miles de votos nuevos. Lo peor es que para el próximo lunes nos amenazan con otra sesión, y creo que dos tazas de ese caldo seguidas son muchas para mis nervios. Me temo que si Zapatero no deja el violín de una vez, en una de estas me cargo de una patada el televisor extraplano que me costó una pasta. Y entonces voto a bríos.

26 Feb 2008

Un debate monólogo entre actores

00:59, por manolosaco  
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El día había amanecido con buenas encuestas para el PSOE. Por la tarde, Solbes anunciaba una ampliación sin coste en el plazo de las hipotecas a las familias más necesitadas. No era la mejor situación para encarar un debate con Zapatero. Pero Rajoy no se arrugó.

Yo sí. Estuve viendo el debate con el alma encogida, en el mismo estado de tensión que ante un partido de una final de copa. Porque la política y los partidos de fútbol suelo verlos en pequeñas dosis en el telediario, pero dos horas seguidas es toda una sobredosis para mí.

El debate no trajo nada nuevo, y sólo una sobretensión. Mariano Rajoy, el aspirante, estuvo como siempre, agresivo, xenófobo, grosero y monotemático con el terrorismo, con una acusación que define definitivamente su calidad humana: el presunto desprecio y agresión por parte de Zapatero a las víctimas del terrorismo. Lo peor es que Zapatero no contestó a tamaña acusación con la contundencia que se merecía, se arrugó porque sigue pensando, quizá, que la cortesía es un instrumento útil para luchar contra los matones de la dialéctica.

Al final, asistimos a la repetición de los mítines, palabra por palabra (he reconocido frases enteras literales), lo que me confirmó los peores presagios: que se nos venía encima un debate entre los gabinetes de imagen que escriben a diario los guiones, con Rajoy y Zapatero como meros actores. Ser actor es representar lo que no es, y en eso hay que reconocer que Rajoy ayer mereció un óscar, a pesar de que algunas encuestas urgentes hayan dado después como ganador a Zapatero.

El propio formato televisivo lo complicó más, ayudó a que más que un debate aquello fuera un monólogo de dos, frío, sin público, como si los espectadores estuviésemos contemplándolo a hurtadillas por la mirilla del ojo de la cerradura, con los tempos compartimentados a extremos ridículos, un monólogo alterno en el que los monologuistas leyeron disciplinadamente parte de lo que traían escrito. En ese sentido creo que fue un debate inútil.
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Otra meditación para hoy:

Ayer llamó a mi casa alguien que decía hacerlo en nombre del PP. Era mediodía, y a esa hora sólo suelen llamarme los bancos para ofrecerme toda suerte se productos financieros, tarjetas de crédito, créditos instantáneos, cuentas de alto rendimiento… Los bancos, ya lo sabemos, siguen empeñados en darnos dinero, pues al parecer tienen más confianza en nosotros que el mismísimo Manuel Pizarro, el currante del PP que nos amenaza con venir a salvar a la clase obrera.

Por su forma de hablar (una voz juvenil) deduje que para facilitarle el trabajo le habían provisto de un guión, que recitaba con el torpe nivel de lectura que el informe PISA ha detectado en nuestros estudiantes. El joven me animaba a votar al PP el próximo día 9, y para ello me leyó sus razones: para que España no se rompa, para luchar contra el terrorismo, para que podamos pagar las hipotecas… Ya sabéis la letanía, la misma que Rajoy repitió hasta la saciedad en el debate.

Le dije con voz firme que contara con mi voto. Creo que le puse muy contento, aunque me pareció advertir en su titubeo de gracias que desconfiaba de mi pronta respuesta. Yo no hacía más que seguir el ejemplo de mi mujer, que en todas las encuestas telefónicas (es una veterana, creo que ya lleva tres) siempre dice que su intención es votar al PP.

Luego entré en la página “unclickporrajoy.com” en el que te animan a expresar una muestra de cariño al malherido presidente del PP haciendo click con el ratón. He sido generoso, hice unos cien click. ¿Por qué esta repentina conversión mía? Pues porque creo que las encuestas del PP hay que inflarlas, para que, cuando las publiquen, la izquierda sepa lo que se le viene encima. Por eso creo que las encuestas que dan ganador del debate a Zapatero hacen un flaco favor a la izquierda.

Hoy alguien quizá llamará a vuestras casas, y no será el lechero, para haceros una encuesta más pausada sobre el resultado de la contienda dialéctica entre Zapatero y Rajoy ayer noche. Por dios os lo pido, haced como yo, decid que Mariano estuvo muy bien, que le pegó una paliza al proetarra, acosador de obispos y arrestador de generales golpistas. Os lo pido por Dios, así, con mayúscula, para que la izquierda se acojone y vaya a votar. Porque como dicen los socialistas catalanes, si no vamos, ellos vuelven.

25 Feb 2008

Esta noche nos batimos en duelo o en retirada

00:10, por manolosaco  
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Esta noche medio país estará pendiente del debate entre Rajoy y Zapatero, debate al que el PP, gracias a su prensa oficial, ya le ha puesto la venda preventiva, como sus guerras, la venda de que si lo pierden es porque el moderador, Manuel Campo Vidal, es un vendido pro socialista. La coartada preventiva del PP es una notable estupidez, porque el moderador sólo puede vigilar que se cumplan los tiempos, y porque desgraciadamente los periodistas, en un debate tan pactado como éste, somos poco más que un florero.

El debate tiene un morbo añadido: el de saber por qué Rajoy se presta a debatir tan a regañadientes, después de haberse negado al cara a cara en la anterior campaña, y después de haber intentado poner en este caso todas las trabas posibles, hasta rozar el ridículo. Creo que esta noche se desvelará la razón, y no sólo por su lengua de trapo, como insinuó malévolamente Felipe González, sino porque quizá es su cerebro, y no su boca, el que está inundado de fideos.

En estos casos, por aquello de justificar su existencia, los gabinetes de imagen suelen caer en la tentación de convertirse en los protagonistas del debate, detalle que a veces puede derivar en tragedia, como le ocurrió al mirlo blanco de Pizarro en su encuentro con Solbes, pues tenía como asesor ¡al mismísimo jefe del club de payasitos del Partido Popular en el Congreso, a Martínez Pujalte! ¿Qué otro cúmulo de insensateces podría salir con semejante preparador? Si el examen de matemáticas lo preparas con el profesor de gimnasia puede resultar que la raíz cuadrada de 36 te salga 5,5 abdominales, o un disparate similar. Y eso es lo que le ocurrió a Pizarro.

Otras escuelas aconsejan a los contendientes “ser ellos mismos” (sé tú mismo, como dicen los libros de auto ayuda), consejo suicida en una profesión que basa el éxito precisamente en la capacidad para el disimulo. ¿Os imagináis a Mariano Rajoy siendo él mismo? ¿El Rajoy que ante una de las mayores tragedias medio ambientales minimizaba la situación con los célebres hilillos de plastilina? ¿El que decía que el cambio climático apenas es un problemilla para la salud del planeta? ¿El patriota al que no le importa convertir una recesión económica en una crisis, a fuerza de meter miedo, con tal de alcanzar el poder?

22 Feb 2008

La seguridad del Estado está en peligro

00:37, por manolosaco  
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El ministerio del Interior ha puesto en máxima alerta a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, ante el temor a un posible atentado por parte de la banda terrorista ETA.

El ministerio de Economía y Hacienda ha puesto en máxima alerta a empresarios, sindicatos, banca y todas las fuerzas sociales ante el temor a un posible atentado por parte del Partido Popular al crédito de España ante las instituciones internacionales. Desde hace días, Rubalcaba y Solbes no duermen por su culpa.

Porque aunque penséis que la campaña electoral ha comenzado hace cuatro años, en realidad ha sido esta noche su estreno oficial, y nuestras fuerzas de seguridad no saben hasta dónde puede llegar la labor de los comandos del PP para hacer coincidir sus deseos de que España se hunde con la realidad. O se hunde, o la hundimos, podría ser su nuevo eslogan, en lugar de esa cosa blanda de “con cabeza y corazón”.

Para estos terroristas (DRAE: Terrorista: Que practica actos de terrorismo. Terrorismo: Dominación por el terror) -que han copiado el mensaje del terror de otro PP, también de extrema derecha, el Partido Patriótico de Guatemala-, el Instituto Nacional de estadística miente porque sus cuentas auguran una victoria para el PSOE; el Banco de España miente por sostener que la economía española va mejor que la media europea…

Son pequeñas bombas ideológicas, metralla de falsedades para mantener el estado de terror entre la población, aunque ello suponga el descrédito de nuestras instituciones.

Todo vale. Así que no os extrañe si ahora Mariano saca su arsenal de armas de insultar para recordar, de todo corazón, eso sí, que Zapatero es un «bobo solemne, cobarde, mendigo de treguas, irresponsable, grotesco, frívolo, inexperto, antojadizo, veleidoso, inconsecuente, acomplejado, indigno, cobarde, irresponsable, traidor a los muertos, taimado, chisgarabís, insensato, ambiguo, débil e inestable».

Me preocupa, una vez desacreditados su presidente, el Banco de España y el INE, si el día 9 aceptará los resultados de las elecciones.
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Meditación para hoy: Estaba intranquilo por ver al “mirlo blanco” del PP debatiendo con gente mayor como Pedro Solbes. Yo pensaba que un tipo que se había llevado un pelotazo de 10 millones de euros de Endesa, y que todavía no está en la cárcel, tenía que ser un genio, un fuera de serie, hasta que me acordé del Dioni, y comprendí que el que estés dentro o fuera de los muros de una prisión es sólo cuestión de suerte. Ver a Pizarro en Antena 3 me ha tranquilizado, que es, supongo, lo que pretendía su partido, tranquilizarnos. Pues ya estoy tranquilo. El mirlo blanco resulta ser una pura colección de tópicos fabricados por el gabinete de campaña del PP. Vamos bien. Mezcló constantemente churras con merinas, con un discurso de una incoherencia de vergüenza ajena, entre catastrofista y mesiánico, a la altura de, pongamos por caso, de un Zaplana cualquiera. ¡Hasta salió con que Zapatero financiaba a los terroristas!
Esto va bien, chicos, sigamos poniéndoles micrófonos.