Decálogo del consumidor de rebajas políticas
La Asociación General de Consumidores ha elaborado un decálogo de consejos básicos para que no nos timen en las rebajas a punto de comenzar. Sin pretenderlo, han fijado una guía magnífica para las elecciones de marzo, lo más parecido que conozco a una campaña de rebajas políticas.
1. Limitar las compras a los productos realmente necesarios. Así que hay que evitar votar tanto a grupos que amparan el terrorismo como a los que prometen el Paraíso.
2. Evitar caer en la trampa de los “productos gancho”. Como subidas desmesuradas de las pensiones, imposibles de cumplir.
3. Deben figurar los dos precios, el anterior y el precio en rebajas. No puede ser una oferta de extrema derecha en los cuatro años anteriores, y de centro en las rebajas. Síntoma claro de que hay gato encerrado.
4. La alteración del precio en las rebajas no debe repercutir en la calidad del producto. Una bajada de impuestos, por ejemplo, no debe llevar implícita una mayor carga fiscal en el IBI o en los aparcamientos municipales.
5. Deben haber estado a la venta durante los meses anteriores. No vale, pues, prometer ahora lo que no cumplieron cuando gobernaban.
6. Debemos conocer si se admiten devoluciones. Así que no se puede descartar una moción de censura para derribar al gobierno que alcanzó el poder con falsas promesas.
7. Si el artículo tiene algún defecto, el comerciante está obligado a cambiarlo en cualquier época del año. Si España no se rompe, ni la familia desaparece, ni la economía se va a pique, el partido que lo vendió, por muy popular que sea, deberá indemnizar a su electorado.
8. Están obligados a admitir las tarjetas de crédito en rebajas. Crédito, según la RAE: Opinión que goza alguien de que cumplirá los compromisos que contraiga.
9. Se aconseja denunciar los abusos y acudir a las Asociaciones de Consumidores y Usuarios. O sea, al Tribunal Constitucional.
10. Es necesario un consumo razonable, ético, ecológico, comprometido y sostenible. Lo que hace imposible votar al Partido Popular. Quod erat demostrandum.
