24 Jul 2008

Nada hay que una más que un buen enemigo

00:30, por Manolo Saco  

Si ellos sonríen, la mayoría de los españoles se tranquilizan. Somos como niños que esperan deducir el humor del padre a su llagada al hogar por el estado de su semblante. El lenguaje corporal es el que primero leemos los seres humanos, y ya sólo con vernos sabemos si traemos buenas o malas noticias, si venimos en son de paz o con ganas de bronca. Es como nuestro aroma corporal, que precede a la palabra.

Zapatero recibió a Rajoy a pie de escalera, se dieron la mano, se miraron a los ojos, se sonrieron con un punto de afectuosidad, y se pusieron manos a la obra. Los que quedamos a las puertas intuíamos ya que el líder de la oposición venía dispuesto a enterrar cuatro años de insultos, desprecios, falta de respeto continuada y descalificaciones al presidente de todos los españoles.

Nunca una reunión entre ambos dio para tanto entendimiento. Hubo acuerdo en la renovación del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Joder Pudicial, dos asuntos cuya demora en su resolución estaba a punto de poner en peligro el funcionamiento del Estado. Más o menos firmaron un nuevo pacto antiterrorista “a dos”, como reclamaba el PP, dejando a un lado, sine die, la ampliación del acuerdo a otras fuerzas políticas, como deseaba el PSOE.

Y no hubo entendimiento, tal como se esperaba, en las recetas para encarar la crisis económica, pues Rajoy necesita mantener ante sus votantes la ilusión de que la derecha tiene una solución secreta que sólo desvelará cuando ocupe la Moncloa.

Ellos han sonreído al entrar y al salir de la reunión, sabedores de que la distensión saca lo mejor de cada partido, y la crispación, lo peor.

Con muy buen juicio, acordaron, además, no dar los nombres de los futuros magistrados designados in péctore, para no ser expuestos durante demasiado tiempo a las campañas intimidatorias y de difamación de los medios de la extrema derecha.

Porque un buen enemigo común une mucho a los viejos enemigos. Cualquier paso dado por ambos en la distensión de la vida política tendrá la respuesta biliosa correspondiente de la fábrica de odio de todos losantos del mundo del siglo XXI.

Y eso me pone a cien.
—————————————————————————-
Meditación para hoy:
Como me pone a cien el hombrecillo insufrible, unos días invasor insufrible, y otros, moralista insufrible. Ayer le tocaba el día de moralista insufrible, así que sintió unas ganas irrefrenables de evacuar lo que piensa sobre los degenerados matrimonios gay, uniones contra natura que “no deben ser equiparadas ni al matrimonio ni a la familia”, y sobre la necesidad de que los inmigrantes en la Comunidad Europea compartan con nosotros, los arios, “nuestros principios, de raíz cristiana”. No es más facha porque ya tiene bastante con ser Aznar, el pobre.

Mariano, a su lado, empieza a ser un revolucionario ¡compañero!

23 Jul 2008

El venerable asesino de barbas blancas

00:38, por Manolo Saco  

Sólo de vez en cuando podemos permitirnos el placer de celebrar la detención de los grandes asesinos. Ayer caía el comando más activo y sanguinario de ETA, con sus becarios aprendices incluidos. Casi al mismo tiempo, la justicia serbia echaba mano a un médico, de barba blanca y aspecto apacible, que escondía la identidad de uno de los mayores criminales del siglo XX, el ex presidente de la República Serbia de Bosnia, Radovan Karadzic, acusado por el Tribunal Internacional de la matanza de Srebrenica, en la que murieron cerca de 8.000 musulmanes. El mayor genocidio cometido en Europa tras la segunda Guerra Mundial.

Ayer pasaban por televisión imágenes de los asesinos Karadzic y Ratko Mladic (el general serbio que dirigió el asedio a Sarajevo, en el que murieron más de 10.000 personas, la mayoría civiles) santiguándose piadosamente ante una imagen que no acerté a ver.

Me acordé de que tras los desmanes de tan piadosos cristianos se encuentran agazapados el aliento y la bendición de una Iglesia Ortodoxa que todavía no ha tenido el coraje de pedir perdón. Las hemerotecas guardarán para siempre la escena ignominiosa del obispo Nikolai de Dabar Bosna, en su visita al frente de combate, bendiciendo la artillería que soltaba su carga mortal sobre Sarajevo.

Una Iglesia culpable de dar forma mística al sueño fascista de la Gran Serbia, que miró para otro lado cuando arreció la limpieza étnica contra un pueblo culpable de adorar al dios equivocado, al dios del Islam.

En otro escenario, en la Italia del aprendiz de Duce, como una metáfora terrible, morían ahogadas en la playa dos niñas gitanas, ante la indiferencia y el fastidio, quizá, de varios bañistas. Un grupo étnico considerado por el gobierno de Benito Berlusconi como un pueblo presuntamente delincuente a priori.

Las grandes tragedias del siglo pasado, como la colosal matanza nazi, tuvieron una espoleta aparentemente así de insignificante. Para no repetir la Historia, la Iglesia debería prohibir el uso de la señal de la Cruz a quienes pretendan aprovechar su autoridad moral para justificar sus instintos criminales, a quienes se santiguan antes de apretar el gatillo para que dios bendiga su puntería.

22 Jul 2008

Se parecía tanto a una estafa piramidal…

00:08, por Manolo Saco  

Creo que la gran escenificación de la crisis económica ha sido la suspensión de pagos de una de las más grandes inmobiliarias españolas, Martinsa-Fadesa, a la espera de las que estén a punto de caer en cascada. Miles de proveedores que ven pendientes de un hilo el cobro de sus facturas, miles de familias que no saben si les van a devolver el dinero adelantado o si, al fin, les van a terminar sus casas, miles de trabajadores de la construcción a los que se les ha rescindido el contrato…

Los agoreros llevaban años hablando del recalentamiento de la economía (muchos pensábamos que más vale estar recalentado que apático, pero por lo visto lo que vale para el sexo no sirve para el dinero) y de un ente llamado “burbuja inmobiliaria”. La tal burbuja resultó parecerse desagradablemente a una estafa piramidal, en la que los nuevos clientes pagan los sueños de los antiguos.

La España de los municipios de recalificación masiva ponían ingentes cantidades de suelo edificable en manos de constructores que se endeudaban hasta el límite del precipicio, con el beneplácito de unos bancos cuyo riesgo asumido está por ver a dónde acabará llevándoles, como en el caso del Popular. El dinero barato favorecía la posibilidad de hacer frente al crédito, y el crédito fácil hacía posible que cualquier precio disparatado nos pareciera una leve carga. Y tan leve era la carga en la percepción de algunos, que proliferó como las setas un propietario especulador que, como en el cuento de la lechera, compraba hoy para vender mañana con una ganancia neta de un 30%.

Todo legal, pero asquerosamente parecido a la estafa piramidal donde, si algún eslabón de la cadena falla, todo el tinglado económico se viene abajo.

En mi barrio estos días vuelan sin rumbo, hasta quedar pegadas al asfalto derretido por el calor, hojas de propaganda de los chiringuitos financieros con las viejas ofertas. “Este año tú eres el rey del verano: hasta 20.000 euros por 380 euros al mes”. Quizá esté un poco depresivo, pero me recordó “el día después” sobrecogedor de las películas de desastres en el que las calles aparecen regadas de cascotes, papeles y restos del antiguo esplendor.
————————————————————————————
Meditación para hoy:

A Pérez Rubalcaba no le gusta que los periodistas hablemos de la “campaña de verano” de ETA. Pero lo cierto es que dos pueblos de Cantabria acaban de ser testigos de la campaña veraniega con que los terroristas etarras inauguran nuestras vacaciones año tras año.

Según Interior, las bombas eran de una factura chapucera, de aprendiz de asesino, lo que demostraría la famosa debilidad de la banda que, sin embargo, siempre renace de sus cenizas, a pesar de tener ya entre rejas a 750 de sus miembros. Un récord histórico. La debilidad de los que pusieron las bombas y de los que mandaron ponerlas se demuestra en la elección del momento, el peor en mucho tiempo, con veraneantes más preocupados por la crisis económica que por el terrorismo.

Y más aún con el antiguo vocero de sus tropelías, el Partido Popular, que parece haberse tomado en serio la promesa de no hacer bandera de oposición con los asuntos de ETA ni magnificar la onda expansiva de sus bombas. De esta manera apenas ganarán los asesinos un titular a dos columnas.

21 Jul 2008

Fedeguico Trillo busca un intelectual que le salve

00:22, por Manolo Saco  

A Federico Trillo, miembro de la secta del Opus Dei, le parece que los autores intelectuales del atentado del 11-M no han sido descubiertos. Después de dos sentencias judiciales y miles de folios en los que se demuestra quiénes son los autores, Federico Trillo busca a los suyos, a los intelectuales, porque desconfía de los jueces, que quizá son unos vagos, o unos inútiles, o, lo que es peor, forman parte de la conspiración. A otro por menos se le podría tachar de imbécil, pero en el caso de un supernumerario de la secta judaica sería un análisis superficial.

Recordemos en su descargo que tiene tras de sí 2.000 años de doctrina para explicar la realidad de forma conspirativa. El fundador de su secta, que fue condenado a muerte por una confabulación entre sacerdotes, que veían en peligro los fundamentos de la religión oficial judaica, y los albaceas políticos de una Roma amenazada por un revolucionario que se hacía llamar rey de los judíos, era para Federico Trillo el hijo de un dios, nacido de una virgen, que urdió su propia tortura y muerte como una coartada para expiar los pecados del mundo. Nada menos. Después de semejante esfuerzo “intelectual”, no vale como autor “intelectual” cualquier morito desarrapado.

Si a don Quijote le había secado el cerebro tanto libro de caballería, lo de Federico Trillo es peor: leer esa colección de sandeces reunidas en el libro del fundador de la Obra, conocido como Camino, puede traer estas consecuencias para el intelecto.

Imagínate que eres padre de cinco hermosos hijos, engendrados previamente con la oración preceptiva, “Dios mío, no es por vicio ni por fornicio, sino para darte un hijo a tu servicio”, y que cada mañana al levantarte te enfrentas a la lectura de necedades de este calibre: Camino 3. Deja esos meneos y carantoñas de mujerzuela o de chiquillo. Que tu porte exterior sea reflejo de la paz y el orden de tu espíritu. Camino 16. ¿Adocenarte? -¿Tú… del montón!? Si has nacido para caudillo! Camino 22. Sé recio. -Sé viril. -Sé hombre. -Y después… sé ángel. Camino 28. El matrimonio es para la clase de tropa y no para el estado mayor de Cristo.

Una vez asimilado pensamiento filosófico de tanta hondura (¡viva Honduras!), la realidad se torna huidiza. A la fuerza, un tipo con semejante agujero negro en la consciencia necesita encontrar un intelectual que le salve.

18 Jul 2008

¿Y si cae aquí?

00:47, por Manolo Saco  

El ministro Solbes reconoce que esta crisis económica es la más compleja que recuerda en su vida pública, con los peores ingredientes juntos de las anteriores, lo que hace más enrevesada la receta para salir de ella. Cierto es que el estado de crisis es consustancial a la macroeconomía, como los son también las épocas de bonanza, pero nunca se habían reunido a un tiempo, con tanta virulencia, una colosal crisis financiera mundial, un precio del petróleo disparatado y una carestía global de los alimentos.

A la espera de que los economistas se pongan de acuerdo en si nos morimos de ésta o salimos adelante, los enfermos gobernamos nuestra microeconomía como podemos. Y una de las medidas que hemos tomado de inmediato es irnos de vacaciones, que es la receta que siempre hemos estado esperando por parte de nuestro médico de cabecera. “Usted lo que necesita es unos días de descanso”.

En nuestro socorro viene la Lotería Nacional, que lo sabe todo sobre el componente psicológico en la marcha de la economía, y que se ha puesto manos a la obra para inyectarnos ilusión. Por ejemplo, si no sabes cómo te las vas a arreglar para hacer frente en septiembre al pago de la hipoteca y de los libros de texto a un tiempo, tienes todo el verano para viajar por España comprando lotería… de Navidad.

Andas perdido entre sierras, o buscando pequeñas calas donde extender la toalla, y oyes una vocecita que te dice: “¿Y si cae aquí?”. Desde ese momento ya no hay sosiego. Así que una de las tareas veraniegas, además de hacer acopio de mecheros kitch de recuerdo, es ir comprando, como un poseso, participaciones de la lotería de Navidad en todo hotel, posada, bar, restaurante y quiosco de prensa que se cruce en tu camino, no vaya a ser que toque allí, y tú como un gilipollas, madre.

Y si en ese camino también te encuentras abiertos unos grandes almacenes hasta la medianoche, prepara la tarjeta de crédito o te pierdes las rebajas más espectaculares de la historia. Disfruta ahora, que ya encontrarás cómo explicárselo al director del banco a tu vuelta. Y si no lo entiende, ya lo entenderá.

« Entradas anterioresEntradas siguientes »
7.395 comentarios de spam
bloqueados por
Akismet