29 Feb 2008

Vendrán más años malos, y subirán la leche y el pan

00:13, por manolosaco  
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Una de las lecciones más provechosas del debate precursor entre Solbes y el mirlo blanco de Pizarro es que la receta del Partido Popular para enfrentarse a la recesión económica constituye el secreto mejor guardado. Bueno, conocemos por las cuñas publicitarias de Rajoy vaguedades tales como que “hay que ocuparse de los precios” en los próximos años, o bien el nuevo concepto económico diseñado por Arias Cañete, el famoso paquete de “medidas brutales”. Cierto es que, viéndole, da la impresión de que, viniendo de él, sólo pueden ser brutales sus medidas.

No sabemos si este silencio, por definir de alguna manera el cúmulo de vaguedades de su programa electoral (nadie conoce si una vez en el poder van a expulsar a los inmigrantes, si se atreverán con el trasvase del Ebro, si piensan anular los matrimonios entre personas del mismo sexo, del mismo sexo de Mariano, quiero decir), se debe a que no quieren que les roben la receta magistral, como hacen los cocineros mediocres, o porque desean ocultar que no tienen ninguna otra que la vieja receta de la cocina tradicional de la economía ultraliberal.

Lo cierto es que los datos macroeconómicos internacionales, esos que, como el cambio climático, apenas afectan a la vida diaria española, en la atinada visión de gran estadista de Mariano Rajoy, son como para pensarse dos veces si merece la pena ganar la presidencia del gobierno.

El euro ya se paga a más de un dólar y medio, con las consecuencias nefastas para nuestras exportaciones, el precio del trigo creció un 25% en un sólo día en los mercados de futuro (lo que comen las vacas que dan la leche que tanto preocupa a Mariano), y el del barril de petróleo brent ha superado ya los 100 dólares, con su efecto en cascada sobre los precios de los productos que más dependen de las fuentes energéticas.

Parafraseando a Ferlosio, “vendrán más años malos y nos harán más ciegos”, cuando la economía española acompañe en su pendiente de recesión a las economías más fuertes de su entorno.

Yo, del ganador, celebraría el triunfo con mucha resignación. Creo que ese día dudaré entre felicitarle o darle mi más sentido pésame.

28 Feb 2008

Educación para la ciudadanía contra el machismo

00:14, por manolosaco  
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Cuatro mujeres asesinadas en España, víctimas del terrorismo machista, en apenas 24 horas. Desde el Consejo del Poder Judicial (que debe exigir a sus administrados el mayor celo posible para identificar actitudes que puedan derivar en asesinatos) hasta los políticos en campaña tuvieron un recuerdo para las víctimas. Todos coincidieron en que había que “hacer algo” para acabar con la peste.

Mariano Rajoy incluía entre sus recetas “más juzgados, policías y medidas preventivas”, con esa voz y tono que se le pone en campaña, como de estar dando en exclusiva la fórmula del invento de la pólvora. De las dos primeras nadie duda, nunca son suficientes, por mucho que sea imposible poner un vigilante en cada hogar. Pero todos sabemos que la única medida preventiva eficaz es la educación, y está en nuestras manos, en la escuela, en una labor a largo plazo, el lugar donde estudiar los valores de igualdad de derechos y deberes entre sexos, en la asignatura de ¡Educación para la ciudadanía! que tanto desprecia el Partido Popular.

Y para empezar, habría que eliminar de la escuela las religiones y sus asignaturas-catequesis, fuente inagotable de aprendizaje de las desigualdades y privilegios, del desprecio por parte del hombre a la mujer.

Las tres religiones del Libro son especialmente crueles con la mujer, y ello queda grabado a fuego en el comportamiento colectivo. La menstruación y la falta de virginidad son asimiladas por ellas a un estado impuro de la mujer. Una mujer que nació de una costilla del varón por un capricho de dios, porque no era bueno que el rey de la Creación “estuviese solo”. Un ser de segunda que no puede alcanzar el sacerdocio porque “si Jesús así lo hubiese querido habría tenido a mujeres entre sus apóstoles”. El varón puede administrar sus sacramentos, pero ella sólo puede ser la esposa sumisa.

Durante siglos fueron “señoras de”, que tenían que pedir permiso al marido para abrir una cuenta corriente, y que aun hoy pierden sus primer apellido en favor del esposo en muchos países. Oprimidas por religiones en que se permite golpear a la esposa si no obedece (Corán 4:34), que la aparta de los ojos de las miradas lascivas del varón con telones sobre su rostro, que, al contrario de lo que ocurre con el amante, a la adúltera la condena a lapidación hasta la muerte, que no puede caminar por la calle si no va a acompañada de un varón de la familia, que tiene limitados buena parte de los derechos de los que disfruta el hombre.

Bastaría con un par de generaciones que sustituyesen la religión -y su putrefacto ejemplo de desigualdades- por Educación para la ciudadanía para evitar tanta crueldad. Las otras medidas son pan para hoy y hambre para mañana.

27 Feb 2008

Si no quieres caldo, toma dos tazas

00:18, por manolosaco  
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Dicen que la madre de todos los debates fue vista por trece millones de teleespectadores, a los que habría que añadir los incontables que se mantuvieron pegados a la radio e Internet. Entre todos ellos faltaron muchos de mis amigos y compañeros de trabajo que desertaron a los pocos minutos de iniciado el debate, según me confesaban ayer, por no haber sido capaces de soportar la tensión: la provocada por la manipulación, agresividad y chulería de Rajoy, y por la impotencia de ver a Zapatero contestar a los insultos con educación, con ese estilo Bambi desesperante de director de orquesta del Titanic que no se inmuta ni ante la vía de agua que se le viene encima.

Alabo su temple, pero en algún momento hay que dejar de tocar el violín. Viéndolo, me vinieron una vez más a la memoria las palabras de José Luis Coll, que al más puro estilo Zen explicaba lo peligroso que es discutir con los que utilizan la grosería como arma de lucha dialéctica. Recordad a Coll: “Lo malo de discutir con los imbéciles es que tienes que ponerte a su altura para que te entiendan; y ahí es donde estás perdido, porque ellos saben hacer el imbécil mucho mejor que tú”.

Zapatero nunca sabrá hacer el rajoy, que es una variante de andar por la vida haciendo miserablemente el aznar. Por educación, no le sale todavía del cuerpo, pero algo debería hacer por la salud de nuestros nervios, por los millones de espectadores que tras los televisores nos levantamos como un resorte cuando un perfecto aznar como Rajoy, que pretende gobernarnos los próximos cuatro años, se atreve, por ejemplo, a acusar al presidente de un gobierno democrático de agredir a las víctimas del terrorismo. Un presidente que se jugó su futuro político (y que todavía lo tiene en el aire) por intentar acabar con el terrorismo.

Ya sé que, ante tamaña desmesura, capaz de hacer dudar de la salud mental y la catadura moral (inmoral) de quien la pronuncia, la caja registradora del PSOE se embolsó miles de votos nuevos. Lo peor es que para el próximo lunes nos amenazan con otra sesión, y creo que dos tazas de ese caldo seguidas son muchas para mis nervios. Me temo que si Zapatero no deja el violín de una vez, en una de estas me cargo de una patada el televisor extraplano que me costó una pasta. Y entonces voto a bríos.

26 Feb 2008

Un debate monólogo entre actores

00:59, por manolosaco  
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El día había amanecido con buenas encuestas para el PSOE. Por la tarde, Solbes anunciaba una ampliación sin coste en el plazo de las hipotecas a las familias más necesitadas. No era la mejor situación para encarar un debate con Zapatero. Pero Rajoy no se arrugó.

Yo sí. Estuve viendo el debate con el alma encogida, en el mismo estado de tensión que ante un partido de una final de copa. Porque la política y los partidos de fútbol suelo verlos en pequeñas dosis en el telediario, pero dos horas seguidas es toda una sobredosis para mí.

El debate no trajo nada nuevo, y sólo una sobretensión. Mariano Rajoy, el aspirante, estuvo como siempre, agresivo, xenófobo, grosero y monotemático con el terrorismo, con una acusación que define definitivamente su calidad humana: el presunto desprecio y agresión por parte de Zapatero a las víctimas del terrorismo. Lo peor es que Zapatero no contestó a tamaña acusación con la contundencia que se merecía, se arrugó porque sigue pensando, quizá, que la cortesía es un instrumento útil para luchar contra los matones de la dialéctica.

Al final, asistimos a la repetición de los mítines, palabra por palabra (he reconocido frases enteras literales), lo que me confirmó los peores presagios: que se nos venía encima un debate entre los gabinetes de imagen que escriben a diario los guiones, con Rajoy y Zapatero como meros actores. Ser actor es representar lo que no es, y en eso hay que reconocer que Rajoy ayer mereció un óscar, a pesar de que algunas encuestas urgentes hayan dado después como ganador a Zapatero.

El propio formato televisivo lo complicó más, ayudó a que más que un debate aquello fuera un monólogo de dos, frío, sin público, como si los espectadores estuviésemos contemplándolo a hurtadillas por la mirilla del ojo de la cerradura, con los tempos compartimentados a extremos ridículos, un monólogo alterno en el que los monologuistas leyeron disciplinadamente parte de lo que traían escrito. En ese sentido creo que fue un debate inútil.
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Otra meditación para hoy:

Ayer llamó a mi casa alguien que decía hacerlo en nombre del PP. Era mediodía, y a esa hora sólo suelen llamarme los bancos para ofrecerme toda suerte se productos financieros, tarjetas de crédito, créditos instantáneos, cuentas de alto rendimiento… Los bancos, ya lo sabemos, siguen empeñados en darnos dinero, pues al parecer tienen más confianza en nosotros que el mismísimo Manuel Pizarro, el currante del PP que nos amenaza con venir a salvar a la clase obrera.

Por su forma de hablar (una voz juvenil) deduje que para facilitarle el trabajo le habían provisto de un guión, que recitaba con el torpe nivel de lectura que el informe PISA ha detectado en nuestros estudiantes. El joven me animaba a votar al PP el próximo día 9, y para ello me leyó sus razones: para que España no se rompa, para luchar contra el terrorismo, para que podamos pagar las hipotecas… Ya sabéis la letanía, la misma que Rajoy repitió hasta la saciedad en el debate.

Le dije con voz firme que contara con mi voto. Creo que le puse muy contento, aunque me pareció advertir en su titubeo de gracias que desconfiaba de mi pronta respuesta. Yo no hacía más que seguir el ejemplo de mi mujer, que en todas las encuestas telefónicas (es una veterana, creo que ya lleva tres) siempre dice que su intención es votar al PP.

Luego entré en la página “unclickporrajoy.com” en el que te animan a expresar una muestra de cariño al malherido presidente del PP haciendo click con el ratón. He sido generoso, hice unos cien click. ¿Por qué esta repentina conversión mía? Pues porque creo que las encuestas del PP hay que inflarlas, para que, cuando las publiquen, la izquierda sepa lo que se le viene encima. Por eso creo que las encuestas que dan ganador del debate a Zapatero hacen un flaco favor a la izquierda.

Hoy alguien quizá llamará a vuestras casas, y no será el lechero, para haceros una encuesta más pausada sobre el resultado de la contienda dialéctica entre Zapatero y Rajoy ayer noche. Por dios os lo pido, haced como yo, decid que Mariano estuvo muy bien, que le pegó una paliza al proetarra, acosador de obispos y arrestador de generales golpistas. Os lo pido por Dios, así, con mayúscula, para que la izquierda se acojone y vaya a votar. Porque como dicen los socialistas catalanes, si no vamos, ellos vuelven.

25 Feb 2008

Esta noche nos batimos en duelo o en retirada

00:10, por manolosaco  
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Esta noche medio país estará pendiente del debate entre Rajoy y Zapatero, debate al que el PP, gracias a su prensa oficial, ya le ha puesto la venda preventiva, como sus guerras, la venda de que si lo pierden es porque el moderador, Manuel Campo Vidal, es un vendido pro socialista. La coartada preventiva del PP es una notable estupidez, porque el moderador sólo puede vigilar que se cumplan los tiempos, y porque desgraciadamente los periodistas, en un debate tan pactado como éste, somos poco más que un florero.

El debate tiene un morbo añadido: el de saber por qué Rajoy se presta a debatir tan a regañadientes, después de haberse negado al cara a cara en la anterior campaña, y después de haber intentado poner en este caso todas las trabas posibles, hasta rozar el ridículo. Creo que esta noche se desvelará la razón, y no sólo por su lengua de trapo, como insinuó malévolamente Felipe González, sino porque quizá es su cerebro, y no su boca, el que está inundado de fideos.

En estos casos, por aquello de justificar su existencia, los gabinetes de imagen suelen caer en la tentación de convertirse en los protagonistas del debate, detalle que a veces puede derivar en tragedia, como le ocurrió al mirlo blanco de Pizarro en su encuentro con Solbes, pues tenía como asesor ¡al mismísimo jefe del club de payasitos del Partido Popular en el Congreso, a Martínez Pujalte! ¿Qué otro cúmulo de insensateces podría salir con semejante preparador? Si el examen de matemáticas lo preparas con el profesor de gimnasia puede resultar que la raíz cuadrada de 36 te salga 5,5 abdominales, o un disparate similar. Y eso es lo que le ocurrió a Pizarro.

Otras escuelas aconsejan a los contendientes “ser ellos mismos” (sé tú mismo, como dicen los libros de auto ayuda), consejo suicida en una profesión que basa el éxito precisamente en la capacidad para el disimulo. ¿Os imagináis a Mariano Rajoy siendo él mismo? ¿El Rajoy que ante una de las mayores tragedias medio ambientales minimizaba la situación con los célebres hilillos de plastilina? ¿El que decía que el cambio climático apenas es un problemilla para la salud del planeta? ¿El patriota al que no le importa convertir una recesión económica en una crisis, a fuerza de meter miedo, con tal de alcanzar el poder?