11 Ene 2008

Qué hacer si llaman de madrugada a tu casa

01:09, por Manolo Saco  

El otro día supe de las desventuras de un vecino del pueblo mallorquín de Santa Margalida, al que muy cerca de su casa le instalaron un puticlub. Desde entonces tiene que aguantar una procesión constante de clientes despistados que llaman a su timbre, sobre todo los sábados y domingos después del fútbol (?), preguntando si es allí donde “están las putas”.

Mi amigo Arturo Soria, urbanista, como su bisabuelo, me recordaba que la vivienda es el único bien que te pueden adulterar después de habértelo vendido, ya sea porque un mal día te tapan las vistas al mar con un monstruoso edificio-pantalla delante de tu ventana, ya sea porque se muda a tu escalera un vecino broncas que convierte tu hogar en un martirio.

Hace unos años alquilé una casa encantadora. Telefónica me asignó un número que había pertenecido al tablao flamenco Los Canasteros. Al poco tiempo llegué al convencimiento de que el 12% de los habitantes de Dakota del Norte tenían en su agenda mi número de teléfono. “Po favó, ¿lo Canasteruos?” Y yo, al principio muy cortés, contestaba que no, mire, este teléfono ya no pertenece a Los Canasteros. “Po favó, ¿lo Canasteruos?” respondía el sordo del guiri. Y así un año entero, sobre todo los sábados y domingos… después del fútbol.

En algún momento de debilidad reconozco que llegué a insultar a más de uno en mi espanglish particular, hasta que descubrí que era más sádico llevarles la corriente. “Po favó, ¿lo Canasteruos?” Sí dígame. Y les reservaba tres mesas en un sitio inmejorable junto al guitarrista de los lolailos. Creo que llegué a reservar en una sola noche un Boeing 747 de la Pan Am repleto de americanos.

Al final me castigó dios porque, un día, cuando llamó mi madre a una hora intempestiva para comunicarme la muerte de un tío mío, mecánicamente, medio dormido, le reservé una mesa muy cerquita de los cantaores y me volví a la cama. Mi ausencia fue muy comentada en el funeral de mi tío.

Así que al vecino del puticlub le aconsejo paciencia, que les reserve un polvo con la rubia de las ligas rojas, y se eche a dormir.

 

Meditación para hoy: Rajoy anuncia que creará un ministerio de la Familia si llega a presidente del gobierno. Yo creo que no hay mejor ministerio de la Familia que el de la Vivienda, la única manera de que los jóvenes se animen a montar una familia. Pero ya veis que no sólo Zapatero es capaz de cualquier cosa con tal de tener contentos a los obispos: la máquina electoral del PP se ha puesto en marcha para fabricar familias cristianas nada menos que desde un ministerio, ni más ni menos. Y luego se reían de Zapatero por inventarse un ministerio de la Vivienda. Hay que joderse, como diría Su Santidad el Papa.

 

10 Ene 2008

Urge invadir el Golfo Pérsico para bajar los precios

00:44, por Manolo Saco  

La mayoría de los seres humanos apenas sabemos de economía algo más que el debe y el haber de nuestras cuentas corrientes. Para empezar, casi nadie sabe por qué a eso se le llama cuenta corriente, incluida la del señor Botín, que presumo debe de ser una cuenta excepcional. Mi madre, por ejemplo, cuando oía hablar de un tipo de interés pensaba inmediatamente en el príncipe Juan Carlos, hoy rey de las Españas, lo que la consagró entre sus hijos, pero sólo entre sus hijos, como una experta en prospectiva.

Para el resto de los mortales, los reyes de los tipos de interés son un tal TAE y un tal euribor, tipos que hacen más ricos a los banqueros a costa de nuestra felicidad. Eso es todo.

Durante cuatro años, mientras se creaba empleo a niveles récord, mientras la inflación se mantenía por debajo de la de nuestros vecinos, mientras la economía crecía por encima de la media de la OCDE, el debate político inducido por el Partido Popular se centraba en problemas ficticios como los estatutos de autonomía (España se rompe), el diálogo con ETA (España se vende) o la ley del matrimonio gay (maricón el último). ¡Ah! y la ficción extrema: el 11-M era producto de una maquinación de jueces, policías, moritos y socialistas para impedir que el PP ganase las elecciones. Así nos tuvieron entretenidos una legislatura entera.

Pero claro, ese partido le reza a tantos dioses, como el cazador que dispara a todas partes, desea tanto que a los españoles nos vaya de pena, porque esa es su alegría, que al final uno de los dioses les vino a ver y catapultó el petróleo a 100 dólares el barril, con su efecto devastador sobre la inflación y el empleo. Y ya todos entendemos de economía.

Que siga el gobierno de Zapatero deteniendo a etarras y descubriendo zulos con explosivos. Que continúe unida España con el pegamento de la Constitución. Que sigan haciendo el ridículo los conspiranoicos del 11-M. Qué más da. Eso es ya material de Atapuerca política a estas alturas. Ahora lo importante es que la economía se hunde porque Zapatero no hace nada. “Yo no digo -dijo ayer por la mañana, más o menos, en los desayunos de rtve- que lo haya hecho mal, es que no ha hecho nada”.

Creo que nos está sugiriendo que necesitamos gente de acción. Alguien que haga algo, como sea, por el amor de dios. Sin ir más lejos, el presidente honorario de su partido, José María Aznar, lo del precio del petróleo lo arreglaba en un pispás invadiendo el Golfo Pérsico.

 

09 Ene 2008

No se puede ir por ahí haciendo promesas

01:18, por Manolo Saco  

Según vas cumpliendo años se te va cayendo el pelo, incluido el de la lengua (¿de dónde vendrá el dicho de no tener pelos en la lengua?) que te impedía contar sin tapujos las verdades del barquero o te dictaba prudencia.

Es lo que le ha ocurrido a Manuel Fraga, presidente fundador del PP, que a sus 85 años bien cumplidos puede decir las mayores inconveniencias para la estrategia de su partido, sin que a sus correligionarios les quede otra opción que reírle las gracias. Con su lengua de trapo, quizá para sujetar la dentadura postiza, de vez en cuando suele poner en estado de nervios con sus salidas extemporáneas a los más jóvenes de su tribu.

Cuando su pupilo digital, José María Aznar, ponía a parir a Fidel Castro ante la seño, George W. Bush, Fraga se hacía fotos con el dictador y le decía lindezas al oído como estas: “Más allá de las diferencias ideológicas, y nunca lo hemos negado, Fidel Castro… es uno de los muchos símbolos de este mundo hispánico que tantas veces fue glorioso, estuvo dividido, fue despreciado injustamente y es un símbolo de independencia”. Ahí queda eso.

O bien otro día no sólo no condena sino que alaba al régimen asesino de Franco del que fue ministro y cómplice, mientras Mariano en su cayuco de precampaña rema trabajosamente hacia la orilla del centro.

A la Iglesia le iba mejor cuando hablaba en latín. Los fieles no se enteraban de las insensateces que se contaban, por ejemplo, en las sagradas escrituras. Aplicado, pues, a la política, no se puede ir por ahí, como Fraga, haciendo promesas que se entiendan. Arias Cañete, por ejemplo, ante los reveses de la economía en el último trimestre y los desastres apocalípticos que alimentan desde su partido para el curso que viene, promete “medidas de choque” que nadie conoce pero que serán tomadas por sus creyentes como si se las hubiera dictado el Señor detrás de una zarza ardiendo. Se da por supuesto que unas medidas de choque acojonan a la crisis más pintada, sin necesidad de entrar en más detalles.

Y sin embargo, ahora que Rajoy, como ya habéis visto, rehuye la pregunta sobre si derogará los matrimonios gay en el caso hipotético de que gobierne, Fraga, el valedor de Ruiz Gallardón, farfulla entre dientes que si el PP gana las elecciones de marzo “habrá que reconsiderar leyes como la del divorcio exprés o la que permite el matrimonio entre homosexuales”. Uno disimulando como puede, y el otro se sale con la copia literal de la prédica de los obispos, quizá porque se siente, por edad, muy cerca ya de su tránsito al paraíso prometido. ¿Quién le manda al senador durmiente ser tan claro, tan explícito a dos meses de las urnas? ¿No sabe que luego las promesas hay que cumplirlas? ¿Es una orden o un consejo para Mariano?

Al menos es todo un indicador: me atrevo a aventurar que si nadie en el PP sale a desmentir pronto a Fraga puede ser un síntoma de que Gallardón irá al fin en la lista de Rajoy por Madrid, el otro gran enigma del enigmático presidente del PP que nos será desvelado el próximo día 17.

Los ancianos de la tribu, como don Manuel, tienen estos privilegios, que cualquier tontería suya suele ser tomada como una sabia sentencia.

 

08 Ene 2008

Los derechos divinos contra los derechos humanos

01:00, por Manolo Saco  

Yo no tengo la culpa. La clerigalla ha irrumpido en el debate político, como los clérigos fundamentalistas en los países islámicos, y yo no pienso callarme, porque va en ello mi futuro y puede que mi pellejo. Ni yo puedo hacerlo, ni el resto de la prensa que ayer dedicaba parte de sus portadas a la irrupción descarada del clero en la vida de los españoles.

Ayer recordábamos cómo los talibanes de la Conferencia Episcopal tenían cogido a Mariano Rajoy por los cataplines a cuenta del matrimonio entre homosexuales. Ahora le toca el turno al jesuita renegado, portacoz de los obispos reunidos, Juan A. Martínez Camino, con un sermón en el diario El Mundo, que es todo un monumento a la necedad.

Se enfrentan a diario los clérigos a una audiencia cautiva con la guardia intelectual tan baja, suelen despachar sus prédicas con un discurso tan plano, tan estúpido e infantil que tan sólo la fe de sus fieles puede conservarles el respeto, allí, en la penumbra, arrodillados y aterrorizados, con el alma en un puño tras escuchar los tormentos con que les amenazan sus tres dioses, abandonada en el pastor del rebaño toda capacidad de análisis crítico.

Pero, sacados de su contexto, al aire fresco de la intemperie, en un mundo adulto, los sermones de los clérigos me llevan a preguntarme si miles de años de evolución del homo sapiens sapiens no deberían haber dado más de sí, para que tengamos que soportar que el pináculo evolutivo esté representado todavía por gente como este jesuita renegado.

Leamos al jesuita y sus argumentos del todo a cien en el boletín oficioso del PP: Una niña de seis años viene del colegio contándole a su madre que la profesora le ha dicho que se podrá casar con su amiguita Verónica. La madre, horrorizada, trata de explicarle un poco las cosas. Al día siguiente, la niña vuelve del colegio llorando y tachando a su madre de mentirosa porque la profesora le ha explicado de nuevo que sí podrá casarse con Verónica y que su madre está anticuada y es ‘homófoba’. ¿Podrá esta madre tratar de defender legalmente la realidad de su hija como futura esposa de su futuro esposo y exigir a la maestra que deje de tratar de borrar de la cabecita de su hija los conceptos sagrados de ‘esposo’ y ‘esposa’? No podrá, porque los promotores de la actual legislación sobre el matrimonio le han arrebatado ese derecho.”

Para los que estéis acostumbrados a oír sus disparates en misa supongo que estas parábolas infantiles no os cogerán por sorpresa, pero no entiendo cómo el maestro de maestros de periodistas, cuyo nombre no oso pronunciar, presta las páginas de su periódico a literatura tan chusca y argumentos tan necios.

Pero eso no es todo. Inmediatamente  da un salto en el vacío sin red, y pasa del juguete literario (era el día de Reyes, qué le vamos a hacer) al análisis político. Y en este campo sí que brilla el renegado:“La actual legislación española no reconoce ni protege al matrimonio y, por tanto, supone un retroceso histórico respecto de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (…) Una legislación que no es que haya tipificado para una minoría lo que podría mal llamarse un matrimonio homosexual, sino que ha deshecho el matrimonio de todos, arrojándolo fuera de la Ley”.

Lo dice este lacayo del Vaticano, ese estado ridículo de solterones que, como nos recordaba hace unos meses el “Movimiento Masa Perú”, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos no ha firmado los siguientes convenios, unas minucias, al fin y al cabo:

Supresión de la discriminación basada en la sexualidad,

Supresión de la discriminación basada en la enseñanza,

Supresión de la discriminación basada en el empleo,

Supresión de la discriminación basada en la profesión,

Protección de los pueblos indígenas,

Protección de los derechos de los trabajadores,

Protección de los derechos de las mujeres,

Contra los genocidios,

Contra los crímenes de guerra,

Contra los crímenes contra la humanidad,

Contra el apartheid,

Por la supresión de la esclavitud,

Por la supresión de los trabajos forzados,

Por la supresión de la tortura,

Por la supresión de la pena de muerte

Nada de ello ha querido firmar esa Iglesia, la misma que ha matado, torturado, esclavizado, maltratado y discriminado en nombre de su podrida moral a tantos millones de personas a lo largo de su historia, y que prefiere los Derechos Divinos del farsante de Roma a los Derechos Humanos que tan trabajosamente pretendemos extender los que vivimos a este otro lado de la razón. ¡Qué sabrá el jesuita renegado de derechos humanos!

De verdad que siento que no exista el infierno de Forges, para ver desde el cielo cómo ardían sus disfraces de seda y oro, cómo se desmoronaban sobre sus tonsuras las tiaras, cómo las ínfulas ribeteadas de plata se derretían sobre sus cogotes, estallando sus báculos engarzados de pedrería en unos fuegos artificiales eternos, mientras los diablos los rociaban de agua maldita desde sus hisopos de fuego.

Reconozco que como maldición no me quedado mal. Tengo que acordarme el año que viene de pedírselo a los Reyes.

—————————————————————–

Meditación para hoy: Acabamos de vivir, más bien soportar, dos huelgas en sectores clave: la de los trabajadores de la limpieza del Metro de Madrid y la de los conductores de autobuses de Barcelona. Generalmente las huelgas sectoriales alcanzan notoriedad más por el daño colateral que provocan que por el seguimiento total de huelguistas. Ya sabemos cómo se cuenta el número de huelguistas desde las dos trincheras: con el mismo aparato con el que el PP y los obispos miden los manifestantes, que más que contarlos los multiplican. En Madrid, piquetes de huelguistas extendieron la basura por el Metro y regaron con aceite los accesos, para agrandar el efecto de caos. En Barcelona los piquetes la emprendieron a pedradas contra los cristales de los autobuses, con gente dentro. Así que, visto lo visto, debo agradecer a los obispos que el 30 de diciembre no nos hayan excomulgado a los que no secundamos su huelga. ¡De algo tenía que servir la moral cristiana!

 

 

 

07 Ene 2008

Mariano lo negó tres veces antes del canto del gallo

00:41, por Manolo Saco  

Pobre rica Iglesia católica, todo el día predicando, a las escasas beatas que acuden a sus iglesias, que el redentor ya no es Cristo (eso era antes) sino el Partido Popular, y cuando los obispos necesitan en pago a los servicios prestados una ayudita para llenar la plaza de Colón resulta que la extrema derecha que gobierna el partido conservador le niega su apoyo. La clerigalla se vio en la necesidad de acarrear ultras cristianos de todas partes de Europa para completar el atrezzo, ultras que a su vez obligaron a los niños de sus familias numerosas (que no a sus numerosas familias) a hacer bulto para que la foto del helicóptero reflejara el poder de sus tres dioses.

Y es que lo que mal empieza mal acaba. Si Pedro negó a Cristo tres veces, los miembros del Opus Dei, Legionarios de Cristo, y demás sectas cristianas que pastan en Génova 13 se sienten autorizados a hacer lo propio, más aún si es por un bien mayor, como ganar las elecciones generales para convertir nuestra democracia en una futura teocracia.

Recordemos la historieta. Pedro acompaña a Cristo en su arresto a la casa de Caifás, el sumo sacerdote, y mientras le espera en el patio, varias criadas creen reconocerlo como uno de los discípulos de aquel que se proclama rey de los judíos. Pero Pedro lo niega tres veces antes de que el gallo cante por segunda vez.

Hace cuatro días, a Mariano Rajoy, seguidor incondicional de los talibanes de la Conferencia Episcopal que montaron la mascarada de la manifestación en favor de la familia cristiana y en contra de la ley que permite a los homosexuales casarse entre sí, piedra sobre la piensan continuar edificando sus iglesias, le preguntaron si derogaría esa ley en el caso (dios no lo quiera) de que llegase a gobernar a partir de marzo.

¿Y qué hizo san Mariano cuando los periodistas le descubrieron como uno de los galileos que seguían ciegamente a Rouco Varela y García-Gasco? Pues “ya saben ustedes mi postura”. ¿Y cual es su postura? “Es de sobra conocida”. Y lo repitió tres veces. Y cuando se lo iban a preguntar una cuarta vez, cantó el gallo y la rueda de prensa se fue al carajo.

 

« Entradas anterioresEntradas siguientes »
5.635 comentarios de spam
bloqueados por
Akismet