30 Nov 2007

No hay nada que desuna tanto como una bandera

09:00, por manolosaco  
Tags: 

Para los coleccionistas de las contradicciones en sus términos, como inteligencia militar, democracia cristiana, o guerra preventiva, ahí va la última: el presidente de la Comisión de Amistad de los Senados de España y Marruecos (fíjense bien en el término “amistad”), el marroquí Yahya Yahya, ha convocado una concentración para tomar el día 10 de diciembre la isla de Perejil, uno de los “territorios ocupados” por España. Una parodia de aquella marcha verde de Hassan II para ocupar el Sahara Occidental aprovechando la agonía de Franco.

No sé si la diplomacia conseguirá parar a tiempo la astracanada. Pero es propio de la naturaleza de los ultra nacionalismos el exceso en la gesticulación, para ocultar la propia incompetencia de los salvapatrias, aprovechándose de un lenguaje primario como es el sagrado subterfugio de la patria en peligro.

El venezolano Hugo Chávez sabe mucho de esto, experto en esgrimir el mensaje del nacionalismo bolivariano en las horas de incertidumbre sobre un referéndum que teme perder.

José María Aznar también tuvo su momento de gloria con aquel subidón de nacionalismo en defensa de la isla de Perejil usurpada por los ejércitos marroquíes armados hasta los dientes. “Al alba, y con tiempo duro de levante…” (Trillo dixit) las fuerzas españolas rindieron al numeroso ejército marroquí de seis soldados que habían ocupado ilegalmente la roca.

Ese nacionalismo primario va a ser explotado, me temo, hasta la saciedad por la derecha, hasta ese día de feliz descanso de las elecciones generales. Y el ingrediente más básico de la receta será, cómo no, el trapo sagrado. La lideresa del PP, Esperanza Aguirre, ya ha exigido a todos los colegios de su Comunidad un gasto extra en banderas que deberán ondear en todos sus edificios.

Y mañana, a las 10 de la mañana, está previsto que el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, comparezca ante el juez por negarse a que la bandera española ondee permanentemente en la fachada del ayuntamiento. Habrá nacido para unir a los pueblos, pero no hay nada que desuna tanto como una bandera.

29 Nov 2007

Los embriones tienen un almita que va al cielo

00:08, por manolosaco  
Tags: 

Alguna vez os recordé cómo existe una relación directa entre el empobrecimiento cultural de los pueblos y el auge de las fuerzas oscuras de las religiones. Cuanto más dios, menos progreso y más miseria.

Los historiadores conocen como el milenio ominoso los siglos que van desde la implantación por ley del cristianismo como religión de estado por parte de Constantino hasta los albores del Renacimiento. Mil años en los que la humanidad se estancó o retrocedió en el progreso científico, sustituida la investigación y la fe en los libros de ciencia por la fe en el libro sagrado.

A algunos científicos, como sabéis, les costó la muerte en la hoguera o el arresto domiciliario por comprobar que la naturaleza se niega tercamente a seguir los designios de las fantasías inventadas por los sacerdotes. Cinco siglos más tarde, las religiones se niegan a abandonar su papel arbitral, papel que alcanza tintes de tragedia en las sociedades islámicas. Ahora, por ejemplo, en Sudán, una profesora británica puede enfrentarse a una pena de cuarenta latigazos por haberle puesto de nombre Mahoma a un osito de peluche.

De las consecuencias funestas de dejar a los hombres de fe las tareas del gobierno del mundo es testigo esa transición imperfecta que ha sido el paso de nuestra edad media del franquismo a la ilustración del siglo XXI, donde las fuerzas conservadoras, con su carga ideológica intacta, todavía ocupan y hasta monopolizan algunos de los estratos sociales más representativos, como la judicatura.

Ayer no pocos se escandalizaban de que una jubilada gallega, perteneciente a una organización ultra cristiana, hubiera denunciado en un juzgado a cuatro científicos andaluces por sus trabajos en el campo de las células madre, una de las líneas punteras para la futura erradicación de enfermedades de difícil curación hoy. La buena señora, voluntaria en “Radio María” -una juerga de emisora que si la oyes te vas directo al cielo, voz en las ondas de cristianos fundamentalistas-, cercana al Foro Español de la Familia, es al parecer una profesional de este tipo de denuncias. Su incontinencia religiosa le impulsa a perseguir compulsivamente a los infieles hasta la puerta de los juzgados.

Porque para ella y las organizaciones que la jalean, y posiblemente la financian, el problema no es si los científicos hacen mal su labor de investigación, o llegan tarde al trabajo, o se beben la subvención con tapitas de jamón. El problema es, una vez más, el almita, esa almita que su dios puso, al parecer, en el embrión y al que, no se sabe muy bien por qué (es más raro que dios), le tiene más cariño que al alma hecha y derecha de los enfermos que en su día pudieran beneficiarse de las investigaciones.

Aunque en realidad lo escandaloso no son los delirios místicos de la denunciante, sino que un juez, todavía en la edad media del franquismo, haya admitido a trámite semejante desvarío. En el último momento, una jueza sustituta paró la comparecencia de los cuatro científicos ante el juzgado, prevista para hoy, no sé si muerta de vergüenza por la actuación de su compañero, o por razones estrictamente de procedimiento.

———————————————————————

Meditación para hoy: La buena noticia es que el tiempo no pasa en balde. La mala es que eso tan sólo ocurre en balde. Y no hay billetes para viajar a balde.

28 Nov 2007

Las mujeres maltratadas también votan a Zaplana

00:29, por manolosaco  
Tags: 

No me toméis por un converso, os lo ruego, pero cada día admiro más a Eduardo Zaplana. Y no por su porte de galán de cine, sino por su capacidad para hacer del cinismo un arte insuperable. Yo, que soy un cínico, lo tengo a él por maestro. Si alguno de nosotros hubiera tenido la mala suerte de haber sido pillado en una escucha policial en la que confesáramos estar en la política “para forrarnos”, se nos pondría una cara de escayola para el resto de las legislaturas que no la animaría ni L ’Oreal con toda su maquinaria cosmética.

Zaplana no. Tiene siempre a mano esa sonrisa seductora, peligrosamente simpática, que si te coge (como dirían los argentinos) en un momento malo serías capaz de liarte la manta a la cabeza, salir del armario y abandonarte a sus brazos.

Entre el pelo de Aznar y la sonrisa de Zaplana forman una escuadra de seducción tal que sus votantes corren el peligro de olvidarse de ir a misa los domingos

Como el buen seductor que siempre está de caza, con la atención en permanente estado de erección, en previsión de que salte la pieza en cualquier esquina, los tiros de seducción de Zaplana disparan a todas partes. Un día contra los mileuristas, a los que ofrece exonerarles del pago del IRPF, y otro, como ayer, a las mujeres maltratadas, que sólo tendrán seguridad y cobijo… a ver si lo adivináis… si gana el PP.

No importa lo asombrosa que sea la oferta, porque de eso se trata: de asombrarnos. A unos nos asombra el tamaño de su jeta, y a sus incondicionales, el de su ingenio.

Como los del Partido Popular no pueden reconocer que las muertes en atentado terrorista bajo sus gobiernos multiplican por mil las sucedidas bajo el de Zapatero (mala suerte, hombre) han tirado de las estadísticas del maltrato a las mujeres: “(El de Zapatero) es el Gobierno que más muertes tendrá que lamentar de violencia de género (…) 26 más que en toda la legislatura anterior”.

No me digáis que no tiene mérito que lo diga el más pinturero de la derecha cavernaria, cuyo credo secular ha sido el desprecio a la mujer, expresado tan gráficamente por aquel juez que absolvió al violador porque “ella iba provocando”.

Así que no sé si hacerme mujer del PP. Me encanta que me mimen.

—————————————————————————

P.S. Los padres ideológicos de estos nuevos defensores de las mujeres maltratadas podrían levantarse de sus tumbas un día de éstos y dar un susto de muerte a cuanto zaplana anda suelto defendiendo causas que ellos ya daban por perdidas e inconvenientes. Os traigo algunas perlas de lo que pensaban de la mujer apenas el otro día, en términos históricos, aquellos energúmenos.

A través de toda la vida, la misión de la mujer es servir. Cuando Dios hizo el primer hombre, pensó: “No es bueno que el hombre esté solo”. Y formó a la mujer, para su ayuda y compañía, y para que sirviera de madre. La primera idea de Dios fue “el hombre”. Pensó en la mujer después, como un complemento necesario, estos es, como algo útil. (Sección Femenina. Formación Político-Social, primer curso de bachillerato, 1962)

Cuando estéis casadas, podréis en la tarjeta vuestro nombre propio, vuestro primer apellido y después la partícula “de”, seguida del apellido de vuestro marido. Así: Carmen García de Marín. En España se dice señora de Durán o de Peláez. Esta fórmula es agradable, puesto que no perdemos la personalidad, puesto que somos Carmen García, que pertenece al señor Marín, o sea, Carmen García de Marín. (Sección Femenina. Economía doméstica, para Bachillerato, Comercio y Magisterio, 1968).

La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular –o disimular- no es más que un eterno deseo de encontrar a quien someterse. La dependencia voluntaria, la ofrenda de todos los minutos, de todos los deseos y las ilusiones, es el estado más hermoso, porque es la absorción de todos los malos gérmenes –vanidad, egoísmo, frivolidades- por el amor. (Medina, revista de la Sección Femenina, 13 de agosto de 1944).

La mujer sensual tiene los ojos hundidos, las mejillas descoloridas, transparentes las orejas, apuntada la barbilla, seca la boca, sudorosas las manos, quebrado el talle, inseguro el paso y triste todo su ser. Espiritualmente, el entendimiento se oscurece, se hace tardo a la reflexión; la voluntad pierde el dominio de sus actos y es como una barquilla a merced de las olas; la memoria se entumece. Sólo la imaginación permanece activa, para su daño, con la representación de imágenes lascivas, que la llenan totalmente. De la mujer sensual no se ha de esperar trabajo serio, idea grave, labor fecunda, sentimiento limpio, ternura acogedora. (Lo firmaba un tal Padre García en la revista Medina del 12 de agosto de 1948).

Menos mal, como os decía, que ahora los herederos espirituales de aquella carcundia llevan a su programa electoral el velar por la dignidad y la integridad física de las mujeres. De sus mujeres, supongo.

27 Nov 2007

Doctor, creo que estoy poseído por el demonio

01:11, por manolosaco  
Tags: 

En los años en que mis padres dejaron que los curas me torturaran impunemente con los castigos eternos si no era bueno, me enseñaron que el demonio es un ángel caído que, dominado por su soberbia, soñó un día (bueno, los días todavía no existían) con ser dios, y le echó un pulso para arrebatarle el reino de los Cielos.

Él y sus secuaces perdieron, como era previsible (hasta un niño de mi edad lo entendía), y fueron arrojados al infierno. Pero ¡oh sorpresa!, no para ser condenados ellos mismos, en castigo por haberse rebelado contra el jefe, sino que inexplicablemente, reflejo del carácter caprichoso e inconsistente del que goza de la mayoría absoluta en el Paraíso, dios les regaló una finca para que gozasen martirizando a los seres humanos eternamente. Un dios arbitrario que castiga al hombre por una nimiedad, por la glotonería de Adán y Eva, y premia en cambio al diablo con una regalía eterna en los infiernos.

Y uno de los entretenimientos de este subnormal, de este mentecato de los demonios es meterse en el cuerpo de los creyentes (sólo posee a los que creen en él, de la misma manera que la Virgen sólo se aparece a los que creen en ella) para darles un curso acelerado de idiomas exóticos, de formación de espumarajos y de toda una colección de blasfemias dichas con voz de haberse tragado de un golpe media botella de ginebra. Y allí, de pie, crucifijo en ristre, el cura hablando como un loco con otro loco. Vaya panorama.

Ya sé que me vais a decir que esto es una estupidez, pero, cuidadito, porque en esa estupidez creen millones de personas que tienen en común no preguntarse jamás si esa historia es una estupidez, y hasta es materia de estudio en las facultades de teología. Juan Pablo II fue exorcista en sus años mozos, lo que no fue impedimento para llegar a ser un día Papa, por increíble que parezca.

En España, la profesión de exorcista es toda una especialidad dentro de la Iglesia, aunque no entre la clase científica. Alguno tiene hasta un púlpito digital en una página web. Ayer me enteré de que la comunidad de Valencia (por cierto,¿no gobierna allí el PP?) es la zona de España en la que se conocen más casos de poseídos.

¿Y qué es un poseído? Pues nos lo explica un tal Juan José Gallego, cura, catedrático de Teología de la Universidad de Valencia (¿cómo se puede ser catedrático de algo que no es ciencia, que estudia lo que no existe?): “El chico entraba en trance cuando yo rezaba, se le ponían los ojos en blanco, le cambiaba la voz y se volvía extremadamente agresivo”. Qué casualidad, exactamente lo que me ocurre a mí cuando oigo a los cardenales de la talibanía española rezando por mi salvación. Se lo tengo que contar a mi psiquiatra.

El caso es que cualquier cura ignorante, ante un caso psiquiátrico grave, puede practicar el intrusismo profesional e intentar, a golpe de latinajos, cristazos e hisopopazos, curar a un enfermo, porque en su soberbia ignorancia confunde una enfermedad psiquiátrica con el diablo, sin que la fiscalía actúe de oficio.

Ayer, por ejemplo, la policía judicial detenía a los dueños de varias clínicas catalanas que hacían abortos ilegales. ¿Por qué no detienen también a estos exorcistas por intrusismo y mala práctica médica?

———————————————————————

Meditación para hoy: Además de los post de los fasciotrolls que recibo a diario en el blog (y que acojo generosamente como parte de la terapia para curar sus complejos, pobrecitos míos), creo que diariamente recibo en mi correo electrónico particular unos trescientos mensajes de spam. A veces me da por pensar que si en vez de borrarlos sistemáticamente con fastidio les prestara un poquito de atención, a lo mejor, con un poco de suerte, en este momento sería multimillonario gracias a alguno de los casinos que se anuncian on line, llevaría en mi pulsera unos relojes de ensueño, de la mejor relojería suiza, y (ahora viene lo mejor, supongo) tendría un pene descomunal gracias a los muchos productos que se venden en red para alargar ese pequeño cerebro que llevan los trolls entre las ingles. Pues con el Partido Popular tengo la misma sensación: me ocurre con sus mensajes que siempre me resultan sospechosos de spam antes de abrirlos, de gusano, de troyano que te trae la desgracia disfrazada de regalo, de virus, de información basura, la misma multiplicada por cien cada vez que conectas la radio o el televisor, con idénticas ofertas increíbles, las mismas  promesas tramposas, las sempiternas cremas para alargar falsamente nuestro poder adquisitivo. ¿Os ocurre también a vosotros, o es que oigo voces?

26 Nov 2007

Aznar quiere divorciarse… de todos nosotros

00:30, por manolosaco  
Tags: 

Cuando leí que corrían rumores de que el matrimonio formado por José María Aznar y Ana Botella se deshacía, inmediatamente supe que era un bulo. Lo mío no es fe, es análisis. Por lo que a mí respecta, yo sé que su matrimonio es indisoluble. Porque, al igual que ocurre con los grandes clubes de fútbol, que son más que un club, lo suyo es algo más que un sacramento, más que un club para traer hijos al mundo, lo suyo es una sociedad limitada para la venta masiva de ideología neocon, el escaparate de la familia cristiana que monseñor Rouco no consentiría jamás que se lo desmantelaran.

Yo no sé de dónde habrá partido el rumor, quizá desde dentro del partido para que deje de dar la coña con sus prédicas desde la FAES (Falange Española), que están amargando la peregrinación de Rajoy y Ruiz Gallardón a la compostela del centro reformista.

O quizá es que alguien ha visto que, de tan reformista, Aznar se ha pasado en las reformas de su imagen, adoptando ese tono de cagasentencias insufrible, ese entornado de ojos, ese pelo vaporoso de jovencita de la tribu de las pelotocas… Y lo que ocurre es que tanto retoque, tanto cambio radical es como una sirena de alerta para los expertos en imagen de su propio partido. Esa es la clave.

En llegando a este punto debo confesaros que di clase de imagen personal para ejecutivos durante varios años, y no os podéis imaginar lo que me divertí con el experimento. Y uno de ellos, el primero que ejercitábamos, era cómo disimular las infidelidades de pareja, cómo ocultar pistas ante la esposa o el esposo si alguno de ellos decidía incorporar a su vida una aventura extramatrimonial, o, simplemente, un amante fijo de buen ver.

Nuestro lenguaje más primario es el corporal, el primero que hablamos en la infancia. Una vez dominamos el lenguaje hablado, vamos perdiendo o reprimiendo, por considerarlo inservible ya, ese lenguaje animal y primario. Pero para nuestra desgracia, el cuerpo sigue hablando a pesar de nosotros, contradiciendo más de una vez lo que expresamos a viva voz. Los grandes actores son precisamente los que han aprendido a acompasar los dos en perfecta armonía. Es más, los grandes seductores hablan y exageran más con el leguaje corporal que con el verbal, porque el destinatario del mensaje no se da cuenta de que le están manipulando.

A lo que íbamos. En aquellas primeras lecciones ensayábamos cómo evitar comportamientos sospechosos, como el cambio repentino en la pulcritud de la vestimenta, en las costumbres, en aficiones hasta entonces desconocidas para el otro cónyuge, una sobreactuación en las conductas higiénicas, esa manera de preocuparse obsesivamente por unos tomates en los calcetines que antes disculpábamos porque no se veían, las pelotillas de los jerseys en las que apenas reparábamos, los pelos del entrecejo y de las orejas que disculpábamos por pereza…

Por eso cuando me llegaron los rumores sobre los socios de Fazmatella, los Aznar-Botella (un chiringuito que ya ingresa cerca de tres millones de euros a fuerza de vender su basura facciosa y cavernaria), inmediatamente comprendí que José María  Aznar jamás le pondría los cuernos a su amante esposa. Estaba, eso sí, cambiando de imagen, preparándose para cometer el gran engaño, pero nunca dudé de que lo que pretendía es lo que al fin ha conseguido en realidad: divorciarse de todos nosotros, excepto de su socia.