18 Ene 2007

Aunque puede que exagere

00:30, por Manolo Saco  

Mientras nos entretenemos colectivamente en dilucidar si son galgos fascistas o podencos etarras, los almendros ya están en flor, en la costa se están bañando ya a 20 grados de temperatura, las estaciones de esquí no pueden ni fabricar nieve artificial debido al calor, las aves migratorias han hecho dejación de su instinto básico y han formado nido permanente entre nosotros, los osos de los zoos ya no hibernan, y la gripe aviar está a las puertas de nuestro imperio, como los bárbaros antaño, esperando tan sólo la mutación asesina del virus, como una orden de ataque que acabará definitivamente con todos, patriotas, meapilas, rojos, fachas, progres, curas y putas.

No soy adivino, todavía no he hecho el cursillo de agorero en la rue del Percebe, sólo recojo los vaticinios de la prensa y de la observación de nuestros campos, avisos que son amenazas de los científicos y de la naturaleza, por nuestra mala gestión del planeta. Yo sé que el almendro, los osos, la nieve, las aves migratorias no lo hacen con la intención de fastidiarnos, por el placer de ser desagradables con los humanos y amargarnos la vida como podría pensarse, en cambio, por ejemplo, de Mariano Rajoy.

En las antiguas religiones, y en los modernos ritos de algunos cultos tribales, era práctica común el sacrificio de animales, sobre todo aves, para tratar de interpretar el futuro con la lectura de sus vísceras. Los científicos también lo hacen, a su manera. Mientras en las religiones no había que preocuparse por el resultado de estas prácticas, pues los vaticinios eran tan falsos como sus falsos dioses, en la ciencia cada vez que analizan las tripas de alguien me echo a temblar. Sin ir más lejos, mirad a Fidel Castro: le leyeron una peritonitis con tan solo abrirlo en canal, le anunciaron graves augurios y está a punto de palmarla.

Ahora una alianza de médicos norteamericanos, japoneses y canadienses ha publicado en la revista científica Nature, que es como el moderno oráculo de Delfos de la ciencia, unas conclusiones aterradoras que si estuviésemos bien de la cabeza nos harían olvidar inmediatamente losch otrosch vaticiniosch de losch aprendicesch de profetasch apocalípticosch. Porque éstas van en serio. Han abierto la tripa a las aves infectadas con la gripe aviar y han predicho el desastre que se nos avecina. Y lo será en forma de pandemia, a falta de la previsible y definitiva mutación del virus que la provoca, de manera que pueda contagiarse de un ser humano a otro, una pandemia que podría tener efectos tan devastadores como la famosa “gripe española” que en el año 1918 provocó la muerte a cerca de 50 millones de personas. Dicen que es cuestión de tiempo y que no habrá barrera sanitaria que se le resista, aunque, como ya está programado de antemano por el dios de los ricos, podría diezmar poblaciones enteras del tercer mundo, por razones obvias.

Diréis que hoy estoy pesimista, pero es posible que sea una falsa apreciación por vuestra parte. Para mí los estragos anunciados del cambio climático y la amenaza de la pandemia aviar constituyen casi un alivio, un mal menor, comparado todo ello con la posibilidad de que, por ejemplo, un tipo como Mariano Rajoy, español y mayor de edad, pudiera alcanzar la presidencia del gobierno algún día gracias a métodos como la utilización impúdica del terrorismo como arma política. Porque si así fuese, no haría falta el concurso del virus de la gripe para rematarnos, para confirmar que vivimos en una sociedad enferma y desahuciada.

Aunque puede que exagere.

17 Ene 2007

El ingenioso registrador

00:57, por Manolo Saco  

Sigo con ojeras. Para todos los que de buena fe pensaron que el lunes Rajoy había tenido un calentón, ayer la realidad vino a corroborar que lo suyo es simplemente defecto del animal. Por si no os había quedado bien claro, remató al día siguiente la faena en Onda Cero, ya duchado y desayunado, dentro de su estilo mezcla de chulo de western y pandillero de barrio, con otra frase histórica de desprecio a Rodríguez Zapatero: “Es que para ser presidente del gobierno debería exigirse algo mas que ser mayor de edad y español”.

Como la sentencia es bastante agresiva, impropia de un contendiente político con mediana educación, fuera incluso de sus marcas de grosería que parecían insuperables, probemos a oírla dulcificada en la versión de su muñeco de guiñol. En las parodias suele haber mejor entendimiento, como ocurre con las caricaturas, que resaltan los rasgos más relevantes del personaje. Probemos, a ver si así tiene más gracia: “Ech que para cher prechidente del gobierno debería echigirse algo mach que cher mayor de edad y echpañol”… Pues tampoco, oye, qué fracaso de guiñoles.

Parece como si a Rajoy lo hubiera habitado el espíritu del ausente insufrible, su mentor, y, al igual que él, olvidadizo de su pasado, de lo que hizo y dijo en su carrera hacia el liderato del PP, elegido, no como ZP mediante un proceso democrático por votación, sino por el dedo elector y dictatorial del anterior presidente de su partido José María Aznar López. Aquel presidente insufrible tenía la libertad digital (¿qué he dicho, dios mío?) de nombrar a dedo al sucesor que le viniera en su real gana, para cuyo cargo sólo se exigía cher mayor de edad, echpañol y regichtrador.

Ya nada le importa, ni el fondo ni las formas. Ha perdido ambas. Parece como si hubiese extraviado la cabeza de tanto meterse en vena las consignas golpistas de sus medios afines de extrema derecha, dispuesto a que esta legislatura se agote antes de tiempo, del modo que sea, pues al parecer para él tiene más legitimidad el dedo dictador y providencial del jefe de su camada que una democracia poco exigente empeñada en dar más valor a la elección de un echpañol mayor de edad y bobo solemne que a un regichtrador providencial y más listo que el hambre, príncipe de la oratoria.

Lo malo de todo esto es que, cuando no has sido elegido, sino designado, tiendes a creerte un ser providencial exento de rendir cuentas a nadie, ni siquiera al que te nombró. Y como sus correligionarios le han dicho que estuvo insuperable en el debate (es verdad, sólo él puede superar ya su marca), piensa estirar su baba de ingeniosas groserías durante las próximas jornadas hasta el día grande de la manifestación del 3 de febrero, supongo que con sus demócratas amigos Ynestrillas y Alcaraz. Atentos, pues, porque el gabinete de guiones de Génova 13 rue del Percebe está preparando una colección de retruécanos que dejarán en ridículo a los mismísimos guiñoles. Michmíchimoch guiñolech, quería decir.
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Meditación para hoy: Mientras Rajoy procura por todos los medios alejar el día en que el gobierno español alcance una solución dialogada al terrorismo de ETA, se observan movimientos desusados en el mundo de la izquierda abertzale que no deben de estar gustándole nada al líder de la oposición a la paz. Arnaldo Otegi, el portavoz de Batasuna, ha empleado misteriosamente el sentido común, y ha hecho un análisis de la situación que podría firmar cualquier echpañol mayor de edad, aunque sea regichtrador. Más o menos vino a decir que poner bombas en una tregua permanente, o no es una tregua o no es permanente, y que además el hecho de que ETA se “reserve el derecho de responder” con las armas, en caso de que las conversaciones no avancen con la cadencia deseada, “quita credibilidad al alto el fuego”. Mira que son listos, aunque lentos, mis niños batasunos, tardaron casi un mes en decirlo pero al final les salió. ¿Estamos ante una escisión de ETA, o es simplemente un nuevo adelanto de unas próximas declaraciones de la cúpula de la banda armada, hecha por entregas por boca de Otegi? La solución, como siempre, la tiene el regichtrador digital.

16 Ene 2007

Si no le ponen bombas es que ha cedido

07:49, por Manolo Saco  

Ayer fue uno de esos días en que me hubiese gustado no ser periodista, no tener que haber estado pegado por obligación al televisor y la radio y tener que soportar tanta dosis de grosería y bilis política, ni tener un blog en el que contarlo. Mi mujer dedicó la tarde al cine, tan ricamente, arremolinada en el sillón, ajena al espectáculo bochornoso de los pujaltitos del PP en el Congreso de los Diputados, insultando chulescamente desde sus escaños, como pandilleros de barrio, interrumpiendo el discurso del presidente del gobierno, enardecidos por su jefe, Mariano Rajoy, quien pronunció su apocalipsis más crispante, más grosera y más golpista de toda su carrera política (¡y mira que tenía alto el listón!). Mi mujer me hizo una visita al despacho, entre peli y peli, me apartó el casco de la oreja derecha, y me preguntó si había habido algún atentado u otra desgracia. “¿Te has visto las ojeras?”

Mi mujer venía de su Arcadia y no se había enterado de que el jefe de la oposición, el presidente de un partido democrático, acababa de acusar a su presidente del gobierno de connivencia con los terroristas y de acordar con ellos pactos secretos: “Si usted no cumple sus compromisos, le pondrán bombas, y si no se las ponen, es que ha cedido”. Leedlo otra vez, con calma. Sí, ha dicho lo que parece que ha dicho, pero la fiscalía no puede en este caso actuar de oficio porque al parecer el ciudadano Mariano Rajoy está facultado por nueve millones de votantes para, entre otras cosas, utilizar su escaño para cometer el delito de calumnia y, de paso, extender por todo el país la baba de la desazón y la sospecha, pues necesita que todos nosotros le acompañemos en esa amargura y rabia que arrastra desde el 14 M.

Es lo que tienen los salvadores, que primero te amargan la vida para así tener una excusa con la que poder salvarte. Es una herencia directa de aquella España cutre de mi niñez en que la clerigalla nos quería a todos sumidos en un “valle de lágrimas”, elevando a virtud el sentimiento de culpa de todos sus fieles e infieles, prohibiendo todo placer que no tuviera como fin último el traer al mundo hijos al servicio del Señor. La técnica curil del valle de lágrimas la tienen ya incorporada a sus genes y la aplican con técnicas modernas para matar las ilusiones de todo un pueblo, para que les ayudemos a sobrellevar su tristeza, pues la ilusión colectiva de un futuro en paz es para ellos un sinvivir.

Cada vez que abre la boca Mariano Rajoy es para darnos un disgusto, para contarnos una tristeza, una profecía desgraciada, la recurrente mentira de que viene el lobo. Es de esos cenizos que cuando les das los buenos días te contestan: ¡pues anda que tú!… Comparte con los partidos de extrema derecha europeos ese porte, esa afectación del que soporta sobre sus hombros el peso de la salvación de la humanidad, trabajo a dedicación completa que no le permite ni una alegría, ni una palabra amable, ni una sonrisa, ni una palmadita en la espalda a los españoles que todos los días nos ponemos a temblar antes de que abra la boca en el telediario para regañarnos, para avisarnos de que las malas compañías a las que votamos están rompiendo España y llenándola de negritos que se van a comer el pan de nuestros hijos.

Les aplico a ellos la misma filosofía que a su dios. Aunque existiese, me negaría a acompañarlo, por triste, por injusto, por vengativo, por el peaje de sufrimiento que nos quiere hacer pagar para gozar de su mierda de paraíso. El camino al paraíso de Mariano Rajoy es igual de tenebroso, empedrado de falsedades de las que ha tomado buena cuenta la Hemeroteca Nacional, de cuentos de miedo, de ruedas de molino que hay que tragar en cada estación antes de que nos salve en las próximas elecciones.

Lo que sí hay que romper de una vez es la creencia de que una oposición así puede ser algún día una compañera de viaje en un futuro consenso. Zapatero se hartó inútilmente, a pesar de los desprecios recibidos, de tender la mano a Rajoy para invitarle a un futuro pacto contra el terrorismo, ampliado a todos los partidos. Fue un espectáculo lamentable, la imagen de un presidente del gobierno noqueado todavía por la bomba, una imagen que más parece de desorientación que de talante, pues el talante educado se lee siempre como debilidad ante el abuso de la chulería de un matón.

Se acabó. Zapatero no puede continuar mendigando a esa oposición un consenso que no desea, una oposición que ha hecho precisamente de la lucha antiterrorista el eje de la batalla por el poder. Porque contra todo lo que dicen los agoreros, si difícil parece alcanzar la paz con ETA sin el consenso con el Partido Popular, lo que es seguro es que con semejante socio jamás se alcanzará la paz, una paz insoportable para los profetas del desastre porque sería leída por la ciudadanía como un éxito del gobierno socialista. “Conmigo no cuente”, le ha dicho Rajoy. Más claro, imposible.

Pues eso, no contemos con ellos.

15 Ene 2007

El PP hará mutis por el foro de Ermua

00:36, por Manolo Saco  

Estuve en la manifestación de Madrid, “por la paz, la libertad y contra el terrorismo”. Al día siguiente supe por boca de Mariano Rajoy (¡qué visión de futuro!, ¡qué estadista en ciernes!) que había asistido a la manifestación equivocada. “Lo cómodo y lo fácil es callarse, apuntarse a un eslogan de todos por la paz,¡como si aquí alguien estuviera en guerra!”, vino a decir ayer, ante una concurrencia que por una misteriosa razón le aplaudió en vez de llamarle imbécil inmediatamente.

También podía haber dicho que se veían carteles por la libertad, “¡con lo mal que utilizamos la libertad los que no le votamos!”, y carteles contra ETA y el terrorismo, “¡cuando todo el mundo sabe que el terrorista es el gobierno de Zapatero!” Pudo decir todo esto, pero prefiere ir poco a poco, con inocentes engaños, de parecida manera a como les administramos la comida a los niños para que no se atraganten: a ver, mi amor, esta necedad por papá, brruuuuunnnn, eso es, mira mi niño que bien se come su estupidez de hoy… ahora ésta por mamá, brruuuuunnnn, humm, qué rica tontería se acaba de comer mi amorcito, humm… y así hasta que nos traguemos todo el ideario facha que está a punto de ser alumbrado, para asombro del mundo y de la razón copernicana, en la factoría fantástica de Génova 13 rue del Percebe.

Os decía que estuve en la manifestación, rodeado de inexplicables carteles por la paz, la libertad y contra el terrorismo, en una marea humana que en el calor del encuentro me parecieron varios millones. Luego me enteré de que apenas rozábamos los 200.000, según las cifras oficiales, aunque mis más fiables contadores, los del Manifestómetro , calculan que no éramos ni 150.000, en el supuesto más generoso. Si a esto añadimos que el 30%, más o menos, eran ciudadanos de segunda, o sea inmigrantes, y no sé si todos con papeles en regla, empiezo a pensar, comparando las manifestaciones de la AVT-PP con ésta, que el odio mueve mucho más a los españoles que la solidaridad.

En el calor de aquella ingente amistad entre desconocidos, mientras discurría lentísimamente la riada humana, me dio por pensar en los estrategas de la derecha, y las complicadas conexiones neuronales que llevan a un ser humano, por muy facha que sea, a concluir que una pancarta con el lema por la paz, la libertad y contra el terrorismo divide a los demócratas de un país, cuando un análisis de texto de primero de EGB concluiría que los autores sólo querían dividir a quienes desean la paz, la libertad y la derrota del terrorismo de quienes no las desean. Entonces, si nosotros estábamos allí, tras aquella pancarta ¿quién puede clamar por la desconvocatoria de semejante manifestación sino quienes no desean la paz, ni la libertad ni la derrota del terrorismo? ¿Verdad que es una pregunta de vértigo?

Es el calor sofocante de la solidaridad, Manuel, me dije: el calor, tal como ocurre en el desierto, produce reverberación en la mente y espejismos de toda índole. Así que espanté como pude los malos pensamientos y dejé navegar mi vista por sobre aquella gente que me rodeaba y que tanta alarma provoca en la extrema derecha de este país, tropa de todos los tonos de piel (había amarillo chino, dorado latinoamericano, ocre africano, sonrosado europeo del este…), tras la estela de las banderas ecuatorianos de vivos colores como coronas de flores para los dos muertos entre tanta pancarta inexplicable, en blanco y negro, que pedía inútilmente paz, como si la paz fuese un estado mejor que, por ejemplo, un hermoso gobierno del PP.

A fuerza de retorcer la lógica y el lenguaje para explicar su no asistencia, la extrema derecha que dirige el PP había dejado la calle libre para que una gran concentración de repulsa al terrorismo acabase convirtiéndose en censura a quienes habían puesto la disculpa más descabellada para no solidarizarse con las víctimas: la presidenta de la comunidad, el alcalde, y el ZAR (Zaplana, Acebes, Rajoy), o ZARA (con Aznar), si bien desde que el hombrecillo insufrible ha tenido esa regresión al pasado, de cuando llevaba el pelo pijo de su juventud falangista, ya no es de este mundo, por lo que queda disculpado. Habían dejado el terreno abonado, pero por fortuna la sensatez se impuso a los impulsos primarios, y fueron más numerosas, más decididas y más fuertes las voces contra los que siembran el terror que contra los que siembran el odio.

Pero como el animal es el único hombre que tropieza dos veces con la misma piedra, el Foro de Ermua acaba de anunciar una contramanifestación para el 3 de febrero, dedicada a los que no se encontraban suficientemente representados en las del sábado pasado. Aunque, por lógica, debería ser un fracaso rotundo si nos atenemos al lema elegido: “En defensa de la libertad, por la derrota de ETA y contra toda estrategia de diálogo y cesión con la banda armada”. Va a se un fracaso, porque nuevamente el Partido Popular no podrá acudir, sintiéndolo mucho, teniendo en cuenta que sus dirigentes, cuando gobernaban, eran partidarios de “una estrategia de diálogo y cesión con la banda armada”. ¿Cómo van a contradecirse? ¿En qué cabeza cabe que van a protestar contra ellos mismos?

Los del Foro de Ermua se creerán muy graciosos por esto, pero veamos el regalo envenenado que le envían por correo certificado a la cúpula del Partido Popular. Poned atención:

-Durante la tregua de ETA de 1998/99 el PP invitó a 304 etarras huidos de la justicia a volver a España para no ser juzgados, según reconoció Mayor Oreja posteriormente, excarceló a 180 y acercó a 135, desperdigados por todo el territorio español, incluidas las islas, a cárceles vascas o provincias cercanas.
- Santiago López Valdivielso, director de la Guardia Civil, decía entonces: “La Guardia Civil no se opone a un final dialogado”.
- Cinco meses después de uno de los más crueles asesinatos de ETA, el de Miguel Ángel Blanco, concejal de Ermua (de donde el Foro toma su nombre, ¡qué sarcasmo!), el ministro del Interior, Mayor Oreja, anuncia nuevos acercamientos de presos a la Península (“Lo haremos lo más rápido que podamos, en fechas inmediatas” (…) “Habrá un final dialogado cuando se produzcan las condiciones para dialogar.”)
- El entonces secretario de Estado de Seguridad, Ricardo Martí Fluxá, decía el 27 de noviembre de 1997: “El proceso y el procedimiento serán largos. No podrá haber nunca ni vencedores ni vencidos”.
- En un momento determinado, las detenciones de etarras se paralizan bajo los gobiernos del PP. Desde el 17 de septiembre de 1998 al 9 de marzo de 1999 no hubo ni un solo arresto en España ni en Francia.
- Quizá lo más delirante fue cuando el entonces presidente insufrible del gobierno, José María Aznar, halagó el oído de la banda terrorista en noviembre de 1998, como preámbulo a las conversaciones, o sea, diálogo, del gobierno con ETA en Zurich, concediéndole el estatuto de enemigo militar, refiriéndose a la banda de asesinos como Movimiento de Liberación Nacional Vasco.

( Pulsa aquí para más información )

¿Es o no es una putada ésta del Foro de Ermua? ¿Ahora entendéis por qué el Partido Popular no podrá asistir a una manifestación tras una pancarta en la que se condena a sí mismo, contra “una estrategia de diálogo y cesión con la banda armada” que con tanta largueza y generosidad practicó? ¿Qué disculpa pondrá ahora? ¿Cómo va a hacer disimuladamente mutis por el foro, aunque sea el de Ermua?

Claro que, por llevarnos la contraria, a lo mejor acuden a la manifestación. ¡Son tan imprevisibles estos patriotas!
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Meditación para hoy: esta tarde, en el Congreso de los Diputados, el presidente del gobierno va a explicar e intentar consensuar la futura política antiterrorista con las fuerzas políticas parlamentarias. Quizá al cabo del día salga una estrategia conjunta aprobada por “todos los partidos políticos excepto…” excepto… esto… bueno no me sale ahora, ¡si estaré bobo solemne, que me olvido de las cosas!…

Otra meditación, pero ésta para los próximos meses: El presidente iraní Mahmud Ahmadineyad (os juro que no tengo que consultarlo, me sé el nombre de memoria, algo grave me está ocurriendo) se ha dado besos y abrazos, y ha establecido una alianza estratégica con Hugo Chávez, el presidente venezolano, quien acaba de anunciar la nacionalización de todo sus sector eléctrico y energético, para forzar el precio al alza del petróleo. Ambos países son grandes productores de crudo, y ambos también están gobernados por dos personajes imprevisibles, más que el cambio climático. Creo que nos van a proporcionar grandes dolores de cabeza en los próximos meses.

13 Ene 2007

Acudid aseados, que nos van a contar

00:47, por Manolo Saco  

Durante todo el día hemos estado comentando el ridículo sufrido por el Partido Popular para salir de esa ratonera dialéctica en que le metió UGT al aceptar incluir el añadido “por la libertad” en el lema de la concentración de Madrid contra ETA. Pero es algo más que un ridículo, es un error colosal que un partido que dice ser democrático no se manifieste contra el terrorismo y a favor de la libertad, al lado de los familiares de las víctimas del atentado de Barajas.

Tardaron muchas horas en comunicar su negativa, y cuando lo hicieron fue por medio de un “papelito”, como si nadie tuviera todavía la cara lo suficientemente compuesta como para presentarse ante una cámara de televisión o, lo que es peor, sin que el departamento que cocina los guiones del día hubiese tenido tiempo suficiente para ponerse de acuerdo en la redacción final. Tristemente para ellos, quedará esta decisión en el inconsciente colectivo como un acto hermano y paralelo al de Batasuna en su negativa a colocarse tras una pancarta que condenaba el terrorismo. Batasuna y PP, ¡qué extraña pareja!

Para rematar esta semana de limpia altura de miras políticas sufrida por el partido de salvación nacional, ahora sabemos que en la cumbre de presidentes autonómicos había uno de ellos que trabajaba de periodista ocasional con una grabadora de voz escondida en la solapa, de esas que sirven para nutrir de exclusivas al equipo de investigación del nuevo periodismo de talonario de la extrema derecha golpista. La grabación de una reunión de trabajo “a puerta cerrada” de un tan alto organismo institucional constituye la quiebra de la confianza imprescindible para el desarrollo del debate político, y demuestra, sobre todo, el talante con que su autor, un mafioso presidente autonómico, acudió a la cumbre.

En Génova 13 más de uno que yo me sé habrá aplaudido la ocurrencia, inconsciente de que (o quizá muy consciente de ello) esta deslealtad para con todos sus compañeros ha introducido la desconfianza para próximas reuniones, en ese empeño por devaluar toda actividad institucional convocada por le gobierno, de burlarse constantemente de la cosa pública, con un menosprecio chulesco de los ciudadanos en cuyo nombre gobiernan, en venganza del paraíso perdido en las elecciones generales.
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Meditación para hoy: La plaza de Colón de Madrid, el comienzo de la manifestación contra el terrorismo de ETA, queda a tiro de pedrada (va sin segundas intenciones, que conste) de la sede central de los populares, Génova 13 Rue del Percebe: para los que no seáis de Madrid, a unos doscientos metros escasos de la plaza. Desde las ventanas de sus despachos, o sus despechos, sus ilustres inquilinos verán, aunque no quieran, una riada humana reunida contra un enemigo común, los asesinos de ETA. Espero que todos tengamos claro que ETA es el único enemigo, y que los que nos contemplan calentitos tras los cristales son tan sólo los adversarios. Sería bueno que no confundiéramos los lemas ni las consignas. Y, por favor, acudid con indumentaria de colores claros, porque el aparatito facha de medir manifestaciones de Esperanza Aguirre confunde el negro con los inmigrantes, y se los salta. Como se saltan los muertos ecuatorianos.

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