11 Jul 2006

Primer penalti al proceso de paz

00:30, por Manolo Saco  

Según el diario Gara, el boletín oficioso de la banda terrorista ETA, el gobierno habría prometido el mes de febrero no realizar detenciones de más etarras hasta la conclusión de las conversaciones de paz.
Teniendo en cuenta que desde entonces se ha detenido a 35 terroristas, alguno de ellos de importancia capital dentro de la organización, sólo cabe una de estas dos explicaciones, en el caso de que la información fuese cierta: o el gobierno ha mentido a los etarras, o alguien dentro de la organización terrorista (y del periódico) coincide con Rajoy en que hay que reventar el proceso de paz como sea.
Cabe también la posibilidad de que todo sea un delirio del diario oficial de ETA, lo que apuntaría a que el autor del boicot trabaja en la redacción del periódico.
Creo que en cualquier caso hace falta un desmentido rotundo (más rotundo) por parte del gobierno y de la organización terrorista para que puedan seguir trabajando sin sobresaltos y no seguir dando argumentos a los medios oficiales de la ultraderecha. Si con una cinta de la Orquesta Mondragón montaron la que montaron, no te digo nada el jugo que le pueden sacar a una información de Gara, que, como todo el mundo sabe, va a misa.
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(Meditación para hoy: Los señoritos están de huelga. Con la puntualidad que les caracteriza, los pilotos de Iberia se disfrazan de clase obrera una vez al año para exigir su derecho a la huelga, y de paso dejar en tierra las vacaciones de 200.000 viajeros. Esta vez no es porque sus 150.000 euros anuales de salario medio les parezcan poco. Esta vez es porque Iberia, para hacer frente a las líneas de bajo coste, ha decidido crear una compañía, de nombre Catair, con el fin de competir en precio con sus rivales, en un mercado, por fin, competitivo. Una compañía sobre la que no pese como una losa insalvable el disparatado sueldo del señorito piloto de Iberia. Ese mercado que ha hecho el milagro de que la clase obrera de verdad-y no esa parodia de chófer de aviones disfrazado de almirante- pueda viajar a Londres por treinta euros. Van a la «huelga preventiva» para asegurar sus privilegios hasta la jubilación e impedir, de paso, que sin ellos viajemos más barato.)

10 Jul 2006

¿Qué dirá el Santo padre que vive en Roma?

00:14, por Manolo Saco  

Se ha ido el Soltero, y dejando aparte el espectáculo mediático, hay que reconocer que se ha comportado como un hombre de Estado, con la obligada y disculpable concesión de una crítica leve contra los matrimonios que no están formados por hombre y mujer. Nada nuevo, como mandan las más elementales normas diplomáticas, por otra parte.
Tan sólo el portacoz Navarro Valls, miembro del Opus Dei, portacoz cesante según los mentideros del Vaticano, puso una nota de color discrepante con los usos diplomáticos cuando, para afear la decisión de Zapatero de no asistir a la misa oficial, recordó que otros dictadores, como Fidel Castro, sí compartieron misa con el Papa.
¡Qué selectiva es la memoria! Él sabía que ni Chirac, ni Felipe González, por ejemplo, se plegaron en su día a la encerrona de las misas/mitin, tan del gusto del papado, pero la mentira, cuando se la pone a trabajar para un buen fin, no es pecado, al parecer.
Zapatero hubiera sido un desaprensivo si cae en la trampa, por varios motivos: porque no es católico, porque tiene que representar a todos los españoles de manera neutral, porque, como estaba previsto, el Papa aprovechó la misa para condenar las leyes que permiten el matrimonio “contra natura”, algo que sería una abierta grosería ante quien está ejerciendo de anfitrión: la cortesía exige a las dos partes por igual.
E hizo bien porque el antecedente de la descortesía papal todavía resuena en Nicaragua. Cuando Juan Pablo II hizo el periplo más sonrojante de la historia del papado moderno, en su visita a la América agobiada por las dictaduras, dando pública comunión a los asesinos Pinochet, Videla y Ríos Montt, como una manera de santificar sus dictaduras sangrientas, en aquel viaje, digo, estaba esperándole la plana mayor del gobierno sandinista de Nicaragua, a pie de avión. Y entre ellos, el sacerdote Ernesto Cardenal, poeta y ministro de Cultura en el Gobierno de Daniel Ortega, y uno de los nueve comandantes que tomaron Managua y derrocaron al dictador.
Todos fueron dándole la mano excepto el cura revolucionario que, en señal de respeto, se arrodilló para besársela. ¿Y cómo reaccionó el Papa polaco? Con una grosería a nivel diplomático y un desprecio por el ser humano y lo que allí representaba: le retiró la mano, antes de que aquel hombre humillado pudiera besarla, y con el dedo índice acompañado de gesto severo en el semblante, le regañó como sólo se regaña a los perros, a la vista de las cámaras de televisión de todo el mundo. ¿Y sabéis quién era el muñidor de aquel castigo, el perseguidor implacable de los representantes de la teología de la liberación? Pues no era otro que un tal Joseph Ratzinger, a la sazón Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, es decir, la Santa Inquisición, el mismo que acaba de darse un baño de multitudes en Valencia.
Por su valiente comportamiento posterior, seguro que Ernesto Cardenal hizo suyos los versos de Quevedo, en su guerra de guerrillas contra la caverna de la curia romana:
No he de callar
por más que con el dedo,
ya tocando la boca o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.
Por entonces, la cantante Violeta Parra se preguntaba, acompañada por sus guitarra revolucionaria: “¿Qué dirá el Santo Padre que vive en Roma, que le están degollando a su paloma”? Pues aquel Santo Padre decía lo que le soplaba al oído, no la paloma de la paz, no la paloma del Espíritu Santo, sino la voz meliflua del despiadado guardián de la doctrina.
Que tenga, pues, un buen viaje el mensajero de la paz.

08 Jul 2006

La visita del Soltero

10:45, por Manolo Saco  

Cuando esto escribo, quedan unas horas para que el Papa llegue a Valencia para asistir a los actos de clausura del V Congreso de la Familia. El jefe de la Iglesia viene a defender la institución de la familia, cristiana por supuesto, que al parecer está en peligro de muerte. Veamos.
El que se hace llamar a sí mismo Santo Padre, no es padre (dudo que sea santo) ni puede serlo por imperativo del derecho canónico. Y lo que es peor, su naturaleza de “no padre” es un valor superior dentro de su organización religiosa, pues su dios ve como un ejercicio de entrega suprema a la sociedad que ha de servir la renuncia al sexo, y por tanto, a formar un familia “cristiana”.
Entre sus creencias/fetiche está en el cuadro de honor la “virginidad” de la madre de su dios (una contradicción absoluta en sus términos). Hasta el punto de que se la conoce como “la Virgen”, un contrasentido del mismo calibre que conocer al Papa como “el Soltero”, como si ser virgen o soltero constituyese una categoría superior en la escala moral. Ser virgen es la negación misma de la familia, a la que dios exige “multiplicarse”.
Y sin embargo, quienes no se casan y sólo conocen los problemas de la familia y la dura convivencia familiar de oídas, a través del confesionario, es decir, los que sólo conocen de la familia sus dificultades, su aspecto morboso, pecaminoso, sus fracasos, sus angustias… vienen a impartir la clase magistral de un pretendido congreso de la familia.
Por ello se explica que hayan tenido protagonismo los grupos cristianos más sectarios, lo más reaccionario de la organización, como los neocatecumenales de Kiko Argüello, los Focolares, Comunión y Liberación, los Legionarios de Cristo (cuyo jefe pederasta está condenado al ostracismo por el mismo Papa), comandados todos por el omnipresente Opus Dei, el muñidor del nombramiento mismo de Benedicto XVI en un momento de distracción del Espíritu Santo.
Claro que hay que hay que tener las orejeras del creyente para pensar que esto es un congreso sobre la familia. Los que consideramos esta visita como un show inmoral en el que la estrella del equipo viene a echar una mano con su exageración mediática, con su acostumbrado derroche colosal de medios económicos, a los compañeros de equipo que apenas consiguen llenar los primeros bancos de sus iglesias en la misa dominical, observamos con estupor estas operaciones de marketing que están pidiendo a gritos un reformador, un segundo Lutero que ponga sensatez a tanta mercadería vergonzosa.
En Valencia, por supuesto, no están representadas todas las familias, sólo las formadas por quienes se han casado por la Iglesia, pero no las constituidas por divorciados, ni los que viven en concubinato, ni las familias de gays o lesbianas.
El Vicediós viene en gira pastoral, con esa desmesura que tan bien caracteriza al papado de los últimos años, arropado por ocho mil agentes de seguridad, cientos de cardenales y obispos, y un avión de vigilancia Awacs de la OTAN. El altar de la misa ha costado la nadería de 600.000 euros, y la ciudad lleva una semana sumida en un caos circulatorio. Todo se compra, vende o alquila con el copyright papal. Por el alquiler de una habitación pedían hasta 600 euros semanales. Todo un gran mercado organizado, cómo no, por el Partido Popular valenciano y el Opus Dei, bajo la filosofía de que si a dios no se le puede convencer, se le compra.
Valencia será obligatoriamente una fiesta hoy y mañana (con el paréntesis de una parada papal ante la estación de Jesús para una ofrenda a las 42 víctimas del accidente de Metro) porque no hay tragedia suficiente que obligue a suspender una operación de marketing con tanto dinero y prestigio en juego.
Se libran de tanta inmoralidad porque dios no existe.

07 Jul 2006

La instrumentación de la venganza y el odio

00:29, por Manolo Saco  

Como los funerales por las víctimas del Metro de Valencia ocupaban demasiada atención de los medios de comunicación, PSE y Batasuna decidieron posponer a ayer la puesta en escena, “la foto”, del primer contacto político entre ambas formaciones. Porque lo importante ayer era esa foto, como todo el mundo coincide, incluidos los protagonistas, una escenificación absolutamente necesaria para oficializar ante la ciudadanía los primeros contactos para la paz. Cuando se acumulan los acontecimientos hay que andar fino para gestionar los tiempos mediáticos o tu foto desaparece de las portadas en apenas unas horas, barrida por la siguiente tanda de noticias que vienen pisándole los talones.
Mañana viene el Vicediós, y ríete de los mundiales de fútbol. A no ser que comience la tercera guerra mundial por culpa de Corea del Norte, ni la rendición ante ETA, ni Rafa Nadal, ni Alonso, ni todos los moteros subidos al podio podrán arañar ni un minuto de la figura mediática de Benedicto XVI. Por eso el Partido Popular se vio ayer obligado a escenificar, con una sobreactuación digna del cine mudo, un nuevo capítulo del Apocalipsis en el que se comunica a los creyentes que Zapatero es un inmoral que ha entregado el Estado a Arnaldo Otegi.
Hay que hacerlo muy rápido y con mucho ruido, con palabras muy gruesas e insultos y descalificaciones, a cual más ingenioso, con la ayuda inestimable de la emisora del mensaje evangélico propiedad de la Conferencia Episcopal. Hay que darse prisa porque luego sólo tendremos ojos y oídos para el mensaje redentor del representante de Cristo en la Tierra, que viene con tales ganas de regañarnos que, como decía el otro, la ley de la gravedad es un juego de niños comparada con lo que nos espera.
En la carrera de los disparates, compitieron ayer muy duramente Rajoy y su alter ego en Euskadi, María San Gil. El presidente del Partido Popular, elegido a dedo por el hombrecillo insufrible, llegó a negar al presidente del gobierno español, elegido por mayoría en unas elecciones democráticas, la capacidad de representar al Estado en el establecimiento de negociaciones con ETA para alcanzar la paz.
Lo de María San Gil es ya insuperable (¿insuperable?). Tras decir que la escena representa “la foto de la rendición del Estado de Derecho” se despachó con un alineamiento al revisionismo histórico tan de moda en los medios de comunicación de la derecha, con sus historiadores de cabecera al frente: “Me ha venido a la mente –dijo ella- otra foto histórica, la de Hitler y Franco”. Y se quedó tan ancha. A fuerza de devaluar las imágenes de la Historia cualquier ignorante malintencionado puede salir del paso trucando los pies de foto, porque las grandes declaraciones ya sólo se dicen para consumo de creyentes que no se molestarán jamás en contrastar esos delirios con las hemerotecas. ¿Sabe esta buena señora que el presidente de honor de su partido, hoy senador en el senado democrático, fue ministro de Franco, el del “pacto o convenio de Hendaya”, y de los represores que le sucedieron? ¿O es que, quizá, se trataba de un piropo a Otegi y Patxi López, y somos nosotros los que no nos hemos enterado?
El tercer frente en la competición de disparates estaba, cómo no, entre los dirigentes de las asociaciones de víctimas del terrorismo en nómina del PP. Cuando la instancia judicial les falla, porque Baltasar Garzón autoriza el encuentro; cuando no cuentan con el apoyo de la Iglesia en su campaña de entorpecimiento de las conversaciones de paz, una vez que saben por las encuestas que más de dos tercios de los españoles estamos deseando que lo iniciado ayer llegue a buen puerto; cuando ningún partido político les acompaña en este entorpecimiento suicida de la búsqueda de la solución definitiva, sólo le queda al ZAR (Zaplana, Acebes, Rajoy) la instrumentación inmoral de los sentimientos de venganza y rencor de las víctimas del terrorismo.
Ayer vimos cómo el dolor de la madre de Joseba Pagazaurtundua, víctima de ETA, era convenientemente canalizado, en la manifestación montada ante el hotel donde se estaban celebrando las conversaciones, por manifestantes ataviados de blanco y máscaras venecianas, una de las cuales iba soplando al oído, como la concha del teatro, lo que querían que dijese aquella mujer, deshecha por el dolor y la rabia. Aquella imagen de la máscara teatral dictando a la madre de Pagazaurtundua, ante las cámaras de televisión, las palabras de dolor que debía repetir, mezcladas con los insultos a Rodríguez Zapatero, sí es la foto de la deriva en la que están cayendo los dirigentes del Partido Popular.
Rajoy, para rematar el día, señaló que, visto lo visto, el PP “no se siente representado ni concernido en este proceso”, cosa que ya los españoles veníamos observando desde hace mucho tiempo.
No nos puede extrañar que un partido que se opuso a condenar en el Parlamento Europeo el golpe de Estado de Franco y la represión criminal posterior se niegue a hablar de reconciliación, el mismo grupo político que en sede parlamentaria aplaudió a la extrema derecha polaca en su revisión histórica de Franco como el salvador de Occidente frente al comunismo. Pero yo me pregunto: si ETA abandona definitivamente las armas y se disuelve su organización, ¿el PP tampoco “se sentirá concernido” entonces con la paz subsecuente? ¿A quién le explicará que con el terror vivíamos mejor?
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(Meditación para hoy: Hasta mañana no llega a tierra de infieles el Vicediós. Al ZAR le quedan 24 horas para parir sus desvaríos, antes de que la marea amarilla de fieles acapare con sus cánticos y rezos todos los informativos. Van a tener que emplearse a fondo. Estad preparados, porque 24 horas dan para mucho disparate de dios.)

06 Jul 2006

Conversación en San Sebastián

08:38, por Manolo Saco  

La conversación de la catedral (de Valencia) fue imposible. Fue un monólogo de un arzobispo, sin respuesta por parte de los políticos allí presentes. Dios, como es costumbre, tampoco le contestó. La conversación de hoy, en San Sebastián, promete mucho más para la paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad. Se reúnen, con el visto bueno del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, los máximos representantes del PSE y Batasuna, Patxi López y Arnaldo Otegi. Para esperanza de todos “excepto del PP” que ve cómo poco a poco se le van achicando espacios para sus grandes profecías apocalípticas. Hasta el presidente de la Conferencia Episcopal dice mirar la reunión con esperanza.
El PSE lleva a la reunión la intención de arrancar a los abertzales una declaración de condena de la violencia terrorista, y Otegi sigue esgrimiendo la “cuestión de Navarra” como aspiración sine qua non para alcanzar una paz definitiva. Una reunión que, por cierto, comienza sin la entrega de ningún precio político, como el acercamiento de presos al País Vasco, tal como había hecho el gobierno de Aznar.
Lo de esgrimir la cuestión Navarra, un imposible, se enmarca en la misma lógica política que pretende Corea con el lanzamiento de ocho misiles intercontinentales al mar de Japón. Se trata de tensionar la cuerda para obtener los mayores réditos posibles en las futuras conversaciones, sea para desarme de metralletas, sea para desmontar misiles nucleares.
Vamos a esperar a las ruedas de prensa del mediodía, al término de las conversaciones. Nos vemos después en esta bitácora.

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