25 May 2006

En nombre de la Asociación de Víctimas de la Asociación de Víctimas del Terrorismo

00:17, por Manolo Saco  

A ver. Ordenemos los argumentos. El Partido Popular vota NO a la admisión a trámite del Estatuto de Andalucía, vota NO a su discusión en el Parlamento porque el Estatuto es muy discutible. (No se discute porque es discutible.¿Pilláis la idea, queridos niños? No os rindáis, seguidme, que es fácil).
Acebes niega su apoyo a Zapatero para comenzar las conversaciones con ETA para que ETA deje las armas, porque primero ETA tiene que dejar las armas para poder comenzar a hablar de dejar la armas de ETA. ¿A que es sencillo, a la par que bonito?
Extraído del mismo paraíso neuronal, he aquí otro argumento acuñado por los hermanos Marx (de Acebes): Si nos encuentran estamos perdidos. ¿Pero cómo vamos a estar perdidos si nos encuentran?
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(Meditación para hoy: El Partido de los Hermanos Marx, a través de su filial Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), acaba de convocar otra manifestación para exigir que se sepa “la verdad sobre lo ocurrido en el 11-M”. Ahora se comprende ese empeño en que al Juez del Olmo lo aparten del caso por falta grave, ya sea por el hecho de haber soltado por error antes de tiempo a uno de los acusados, ya sea por su falta de diligencia en acomodar la realidad a la fantasía del guión acordado por la extrema derecha. Y de paso, cuanto más tiempo transcurra sin que los jueces finalicen el sumario que demostraría que ETA se enteró del atentado el mismo día que el resto de los españoles, cuanto más tiempo pase, mejor para la teoría de la conspiración, aunque el asunto ya raye en la pura necedad, y más tiempo libre para convocar periódicamente manifestaciones exigiendo la verdad que no quieren oír ni de coña. Como presidente que soy de la Asociación de Víctimas de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVAVT ) exijo saber la verdad de la mentira. Que me estáis liando.)

24 May 2006

¿Dónde está Dulce?

00:41, por Manolo Saco  

Parece ser que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, “Espe” para la gente del foro, es la candidata oficial de su partido para el mismo puesto en las próximas elecciones autonómicas. Parece ser, también, que la condesa de Murillo consorte se postula sin mucho recato entre sus incondicionales para candidata a la presidencia de su partido, en el caso, cada día más probable, de que Mariano Rajoy tire le toalla antes de que los que le teledirigen tiren de la manta.
Ministra de Educación, Cultura y Deportes en el gobierno de Aznar, demostró sobradamente, y con no poca gracia, que no sabía nada de deportes y que su cultura era bastante escasa. Muy educada sí era, por lo visto.
Fue la musa del programa Caiga Quien Caiga (CQC), tanto por su simpatía y cortesía con los reporteros como por el juego que proporcionaba su espontaneidad. Llegó un momento en que me recordaba a Fernando Morán, el que fue ministro de Exteriores con Felipe González, autor de unos cuantos chascarrillos que se vieron multiplicados por mil en el boca a boca malediciente de los españoles. Ya forma parte de la leyenda su presunta declaración sobre “Sara Mago, una excelente escritora”, o cuando se quejó de que el Telemadrid de tiempos de Joaquín Leguina había programado en horario de tarde una “película pornográfica” como Instinto Básico, o cuando incluyó a Cataluña entre los países “extranjeros”, traicionada por su subconsciente ultra nacionalista.
Yo no digo que necesariamente los ministros de Agricultura deban ser agricultores, ni los ministros de Obras Públicas, ingenieros, ni médicos los ministros de Sanidad. Pero la Cultura… No sé, bastaría con nombrar a alguien culto que no confunda el Turandot con el opá yo viacé un corrá. Porque a veces parece que los ministerios o consejerías de educación y cultura fuesen las marías del Consejo de Ministros, que se aprueban sin ir a clase.
Creo recordar que fue el socialista Luis Solana quien en su toma de posesión como ministro de Cultura dijo aquello de “soy el treceavo ministro…” (hablo de memoria). También le oí por la radio a Marta Cid, consellera de Cultura de la Generalitat de Catalunya, que había que “preveer” no sé qué cosa que al parecer no estaba bien prevista. Tropezar con el diccionario parece una maldición que persigue al cargo.
La última de “Espe” ocurrió ayer por la mañana. Acompañaba a los príncipes en su visita a Fuenlabrada, en el curso de la cual se iba a inaugurar el colegio Dulce Chacón, en memoria de la escritora extremeña muerta en diciembre de 2003. Cuando la ex ministra saludó cariñosamente a la madre de la malograda escritora le preguntó: ¿Y dónde está Dulce?
A mí, que no soy del PP (luego os quejaréis de que no doy pistas) me encantaría que Esperanza Aguirre se presentase como candidata a presidenta en las próximas elecciones generales. Y las ganara. Bueno, puede que en esto último exagere un poco. Pero no me negaréis que el nivel de su ministro o ministra de Cultura nos proporcionaría un material insuperable.

23 May 2006

¿Qué secreto guardan?

00:25, por Manolo Saco  

Me encantan las palabras mágicas. Cuando niño, me pasé semanas diciendo «abracadabra», con la vana pretensión de que se me abrieran las puertas de algún tesoro. Sólo supe de mayor que las palabras mágicas para que se te abran las puertas son «tire» y «empuje». Por no hablar de las palabras mágicas de los curas, pronunciadas a veces en latín, con las que aseguran convertir pan y vino en cuerpo y sangre de su dios. En la muy evangélica emisora de radio de la Iglesia, los «predicadores de las ondas» dominan una panoplia de palabras mágicas de efecto fulminante, sobre todo en los políticos del PP. Cuando las pronuncian, toda la extrema derecha se moviliza, como un resorte. Es como la purga de Benito (Mussolini).
Esos predicadores funcionan como una especie de comité de vigilancia, en vela permanente para que la tensión social no descienda, para que el desasosiego alimentado por la extrema derecha no se tome un sólo día de asueto. Ayer recibieron la mala noticia de que los informes de los servicios secretos confirmaban la decisión del alto el fuego permanente por parte de ETA, un bálsamo para el resto de la sociedad. “Todos los partidos políticos, excepto el PP” anunciaron su apoyo al gobierno para que comience las conversaciones. Y una vez más, aparecieron las palabras mágicas (“precio político”, “memoria de las víctimas”, “lo que tiene que hacer ETA es disolverse”) para que la fiesta nos durara justo hasta el primer telediario. Ni un minuto más de tregua.
Supimos también ayer que la distancia en la intención de voto de los españoles entre PSOE y PP sigue creciendo, según el pulsómetro de la Ser (convenientemente manipulado por Polanco). Que la brecha se agranda cuanto más percibe la ciudadanía que la paz es una mala noticia para los hijos espirituales del hombrecillo insufrible. Pero la tensión es como el ciclismo: si dejas de pedalear te caes. Ellos mismos se han cortado todas las salidas, y no pueden volverse atrás en sus teorías delirantes. Los medios de comunicación de los predicadores, que han hecho del anuncio de futuros cataclismos su razón de existir, aparte de verse obligados a rescribir diariamente el pasado para que la historia se acomode a su realidad (el 11-M), niegan el presente (que ETA ha dejado las armas) para que el futuro no se los lleve por delante en una marea de entusiasmo (las próximas elecciones).
Este es un país sediento de paz, que se aferra como puede a cualquier rayo de esperanza. Que los dirigentes populares, camino de impopulares, sigan tan ciegamente las órdenes de los predicadores, a sabiendas de que les llevan al suicidio político, sólo se explica por el poderoso y misterioso hechizo de sus palabras mágicas.
¿Qué secreto terrible guardan de Mariano Rajoy que incluso cuando le insultan («maricomplejines», le llaman) obedece presto, a sus órdenes, como hechizado por un sortilegio? ¿Qué secretos terribles no sabrán, con sus formidables equipos de investigación, de ese compañero de viaje que desembarcó en la política “para forrarse”? ¿Hasta dónde habrá llegado, se estarán preguntando, la seducción del cura violador Marcial Maciel sobre el tercer y locuaz legionario de Cristo?
No hay nada. Ni una certeza. Sólo encantamiento. Únicamente el influjo de la magia puede explicar tanto desatino.

22 May 2006

La vivienda está por los suelos

00:27, por Manolo Saco  

Hay distintas varas de medir y… de pegar. Tras los sucesos, de todos conocidos, en que dos valientes militantes del Partido Popular intentaron agredir con el palo de una bandera a un cobarde ministro, se condena a los policías que los detuvieron y no a los presuntos delincuentes que todos hemos visto en las fotos de prensa.
Desde entonces, la policía debe de andar con cuidado, y antes de detener a nadie deberá preguntar : “¿Es usted del PP, señor mío?” La policía, que es muy lista, se encontró ayer de pronto con una manifestación de jóvenes madrileños que habían hecho “una sentada” en el centro de la ciudad para protestar por el precio estratosférico de la vivienda. El filósofo de los antidisturbios habrá pensado inmediatamente : si protestan por la carestía de la vivienda es que no tienen nada que ver con las mafias del ladrillo, a las que, por el contrario, todo les parece poco, esas mafias que tanto sustento están procurando a la derecha de este país. Luego, son rojos los que ahí veis, querido Sancho.
Por los walki-talkies de los antidisturbios debió de correr a la velocidad del pensamiento la voz del estratega en forma de capitán: “Atención a todas las unidades, camino despejado, a estos les podemos dar caña”. Hubo un momento, según cuentan testigos presenciales, en que había más policías que manifestantes. Las sirenas se pusieron en marcha, como los tambores que animaban antaño las batallas, y las porras volaron con una destreza que para sí quisieran los que intentaron agredir a Bono.
Luego se retiraron con la satisfacción del deber cumplido, que no era otro que reprimir una demanda justa con la puntería exigida para no causar daños colaterales; es decir, que ningún militante del PP despistado pudiera haber salido herido o injustamente detenido.

20 May 2006

El cielo puede esperar

14:08, por Manolo Saco  

A nadie extraña ya que miembros de la Iglesia sean acusados y condenados por pederastia y otros delitos sexuales, como acaba de ocurrir con el cura Marcial Maciel Degollado, fundador de los Legionarios de Cristo. Los desarreglos hormonales y los impulsos delictivos afectan por igual a curas y periodistas, médicos y albañiles, policías y ladrones. A lo único que no nos acostumbramos, por más que nos haya dejado de sorprender, es que un guardia civil de la brigada antidroga se descubra como un capo de la introducción de cocaína en España, que un médico envenene lentamente a sus pacientes, o que un cura, el encargado de absolver nuestros pecados, sea un delincuente reincidente y alevoso.
Las denuncias contra los abusos de san Josemaría, el fundador de la otra “secta” ultracatólica, nunca llegaron a prosperar, pese a que hayan corrido ríos de tinta con los relatos de los afectados. Lo de Marcial Maciel, por lo que vemos ahora, no son ríos de tinta, sino océanos de denuncias que producen sonrojo leerlas y una cierta desazón por la gravedad de los hechos.
En ambas organizaciones ultras hay un hilo común que les obsesiona: alcanzar la santidad. El dinero y el poder acumulado por el Opus Dei solventó el problema en un tiempo récord. Pero los legionarios lo tienen crudo. El que el papa (creo que se la tenía jurada desde sus tiempos de jefe de la Inquisición, hoy Congregación para la Doctrina de la Fe) haya suspendido en sus funciones a Maciel, siginifica inequívocamente que le cierra para siempre sus pretensiones de subir a los altares. Como mucho, se tendrá que conformar conmigo, y algunos de vosotros que yo me sé, en un lugar inmundo de gallinero en el Cielo, donde en castigo nos tocará columna en esa juerga eterna que debe de ser la contemplación de dios. ¡Ah! Pero no todo está perdido, todavía se barrunta una salida honrosa: los legionarios mexicanos, donde nació la secta, llevan ya muchos años impulsando el proceso de beatificación… de la madre de Maciel. No entiendo mucho de eso pero creo que en la escala hacia el cielo han conseguido hacerla Venerable, que debe de ser un escalón anterior al de Beata. Al menos salvan lo muebles.
Lo que más llama la atención es que sea el Vaticano quien castiga al cura delincuente con penas “espirituales”, y no sea la justicia ordinaria quien le meta mano, en el peor sentido de la palabra y no como a él le gustaría.
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(Meditación para hoy: los Legionarios de Cristo tiene ilustres representantes en los más rancio de nuestra derecha y en la Universidad. ¿Qué pensarán de todo esto los Acebes, Michavila, Ana Botella…? ¿Verdad que la política de los gobiernos de Aznar se explica un poco mejor a la luz de cómo sus gobiernos y entorno familiar estaban infiltrados de tan cristiana influencia?

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