30 Nov 2005

Llegó Ratzinger y mandó derribar el Limbo de los Niños

00:16, por manolosaco  
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Cuando yo estudiaba religión todavía me resultaba más difícil comprender conceptos tan estrambóticos como el Limbo de los Niños o el Limbo de los Justos, que el propio Cielo o el Infierno. De la utilidad de estos dos últimos inventos no había la menor duda, pues se convirtieron en el instrumento más eficaz para la propagación de las religiones monoteístas. Si me quieres, tendrás un premio eterno. De lo contrario, un castigo eterno. No hay medias tintas. Todo el resto de la teología es pura carrocería para adornar el invento. Pero recuerdo que los curas me hablaban además del Limbo de los Justos, también conocido como Seno de Abraham, el lugar a donde iban a parar los buenos y limpios de corazón a la espera de que Cristo bajara de una vez a la Tierra a realizar su labor redentora. No se había instituido el sacramento del bautismo, y algo había que hacer con esa buena gente; así que desde hace unos doscientos mil años (es lo que se calcula, año arriba, año abajo, para el nacimiento del homo sapiens), las almas de hombres y mujeres fueron mantenidas por su dios en una especie de cámara de descompresión hasta hace unos dos mil años (¡ostras!, ciento noventa y ocho mil años, qué aburrimiento) en que ya, al fin, se les abrieron las puertas del cielo.
El otro misterio era la existencia del Limbo de los Niños, un lugar a donde iban a parar los abortos, los nonatos, y los niños completamente terminados pero que no habían tenido la fortuna de ser bautizados. Os recuerdo que con el pecado original no se podía ir al cielo así como así. Como dios ya pone un almita en el mismo momento en que un espermatozoide fertiliza un óvulo, aunque el cigoto resultante apenas supere unas horas de vida, no quiero ni imaginarme cómo debería de ser de alucinante ese lugar. Los padres de la Iglesia no se pusieron nunca de acuerdo en cómo se liberaban las criaturitas mías de aquel paraje tan siniestro, un almacén de almas pequeñitas, donde no se gozaba ni padecía. Para unos, acababan siendo liberados por las buenas obras de sus padres. Para otros, iban saliendo tras un tiempo prudencial.
Pero llegó Ratzinger y mandó a parar. El mismo día en que nos enteramos de que una tormenta tropical, seguramente atea, derribaba el dedo de dios en Gran Canaria, sabemos que una comisión de teólogos ha decidido derribar el Limbo de los Niños y estudiar qué hacer con las almitas allí almacenadas. Ya puestos, espero que no sean rácanos y las envíen al cielo sin más trámites.
Para ser una religión inmutable, ¡lo que cambia de generación en generación! A este paso, ¿cada cuánto habrá que revisar la asignatura de religión?

29 Nov 2005

El parto de la ley de Educación

00:12, por manolosaco  
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Parece que sí es posible negociar la LOE. Menos con el PP, pero eso ya no es noticia a estas alturas del curso. En el momento en que escribo estas líneas todavía están liadas sus señorías votando y haciendo avanzar las enmiendas a brazo partido. Por lo que sabemos a estas horas,
1) la asignatura de religión será de oferta obligatoria para el centro, pero de carácter voluntario para el alumno. Lo cual es un decir, un puro eufemismo para no reconocer que en realidad es de carácter voluntario “para los padres del alumno”.
2) Salvo casos excepcionales, los alumnos no podrán pasar curso con más de dos asignaturas suspensas. Es un avance en la dirección de corregir uno de los mayores errores de la LOGSE, donde a los cafres les importaba un bledo la evaluación sobre sus conocimientos porque en cualquier caso pasaban curso “por imperativo legal”, un eufemismo de “por cojones”.
3) Se reconoce un núcleo de enseñanzas comunes, entre el 55 y 65% de las materias, en todo el territorio del Estado. Una componenda asimilable (supongo) tanto para los nacionalismos periféricos como para el español.
4) Y una de las mayores trampas, lo que el pueblo llano conoce como una bajada de pantalones del PSOE: la libre elección de centro por parte de los padres. Se consolida, si se mantiene en los mismos términos en que estaba redactada antes la norma, la discriminación entre niños rubitos e inmigrantes, niños cristianos y herejes, niños ricos y niños pobres, niños buenos y niños malos. La enseñanza pública seguirá funcionando como el gueto donde se refugian los “otros españoles”. Y esto sí será un grave incumplimiento de las promesas electorales del PSOE.
5) Falta por concretar la letra pequeña, que para muchos, como yo, no es nada menor en absoluto. Como por ejemplo, en qué medida se va a restituir la autoridad perdida del profesorado, sin la cual no es posible enseñar ni es posible aprender. Esto último, no lo pongáis en duda, es una cuestión vital para la calidad de la educación de nuestras futuras generaciones. Y no he visto en las discusiones de estos días ni una mención en esa dirección.
Las causas de esa pérdida de la auctoritas está en la pérdida misma de la potestas. A un alumno, tal como están las cosas, no se le puede expulsar de clase como medida cautelar, a no ser que incurra en flagrante delito. Sólo se le puede expulsar durante un máximo de 29 días, y de ninguna manera de forma indefinida. Los padres pueden restar la poca autoridad que le queda al profesor afeando su actitud delante de su hijo. La lista de deberes del alumno no ocupa ni la tercera parte de la lista de sus derechos. Y como la enseñanza es “obligatoria” hasta los 16 años, cada clase tiene que aguantar a un número indeterminado de “alumnos prejubilados” cuya única ocupación es inventar tácticas de guerrilla a la espera del día liberador de su licencia. Y mientras, una legión de profesores viven en perenne estado de ansiedad, cuando no de profunda depresión y miedo, y los alumnos normales ven entorpecido su aprendizaje por el lastre de esos compañeros que no pueden largar por la borda.
Espero que alguien suscite el debate cuando se discuta en el pleno, cuando todavía se le pueda poner remedio.

28 Nov 2005

Las cocinas del cerebro

09:14, por manolosaco  
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La política y la religión están sustentadas por creyentes que otorgan ciegamente su confianza a sus partidos y a sus iglesias. Distinguir entre ellos a un gran político o un gran teólogo no depende de ningún dato objetivo: es un acto de fe por parte de cada uno de sus seguidores. Generalmente resulta fácil ponerse de acuerdo sobre quién es un gran físico teórico o un gran arquitecto. Basta con aplicar criterios científicos al análisis o el simple sentido común. La cosa se complica cuando pretendemos aplicarlo a otras actividades, como la pintura, la literatura o el cine. Pero cuando aseguran que el nuevo Papa es un gran teólogo -algo incomprensible para los ateos, pues no nos explicamos cómo se puede ser “grande” escribiendo miles y miles de sesudas líneas sobre algo que no existe (bueno, a lo mejor ese es el mérito)-, los creyentes no necesitan ningún tipo de demostración, pues son audiencia cautiva: los mismos argumentos para demostrar que dios es uno y trino sirven para la demostración de que es uno y quíntuplo. O más, si se tercia.
En política ocurre algo parecido. Cuando los presidentes autonómicos sostienen que sus televisiones, sus órganos de propaganda ad nauseam, son un modelo de objetividad, sus fieles se lo creen, por más que los líderes aburran con su imagen omnipresente en todos los telediarios cortando cintas de inauguraciones inexistentes. Si aseguran, como Esperanza Aguirre en Madrid, que las listas de espera quirúrgica no sobrepasan los 30 días, sus fieles no lo ponen en duda, a no ser que se encuentren en la otra lista (¡ya no será tan lista!): la de los que tienen que esperar más de 90 días para entrar en el quirófano.
Es lo que más envidio de los que tienen la “fe del carbonero”: esa capacidad para digerir lo que les dan pensado desde el partido o desde la parroquia, lo que les suministran cocinado, como en un restaurante en el que sólo hay que sentarse a la mesa para consumir lo que un chef, un líder, está elaborando para ti. Porque lo cierto es que cocinar, aun a riesgo de que te salga un churro cuando pretendías hacer un pastel de cabracho (aquí me tenéis a mí), es un trabajo incómodo, pues las cocinas del cerebro son un caos, complejas, con zonas frías y calientes, con ingredientes que de pronto se ponen a hervir y todo lo ponen perdido, o congelados duros como una piedra, grasas en la que puedes resbalar, humo pringoso y cegador… Un lugar poco recomendable para los que pretendan pasar por esta vida como simples comensales.

27 Nov 2005

Cultura contra la delincuencia organizada

11:45, por manolosaco  
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La banca va bien. Hasta pequeños bancos, banquitos, como el Pastor, cuyo ámbito está apenas restringido a Galicia, va a duplicar sus beneficios de este año con respecto a los del anterior. Va tan bien la banca que condona alegremente préstamos a los partidos políticos, porque lo que se pierde en réditos financieros se gana en beneficios intangibles (¿e inconfesables?). Eso sí es invertir con cabeza en el mercado de futuros, y no en el del petróleo. Va tan bien, con máquinas que expulsan del mercado laboral a sus empleados porque hacen la mitad de su trabajo, que el gobierno está decidido a poner freno a la sangría de las jubilaciones bancarias anticipadas, tan anticipadas que hay jubilados de poco más de cincuenta años de edad, rebosantes de salud, verdaderos reyes del mando a distancia del televisor de sus hogares, como actividad principal diaria.
La desaparición de empleados bancarios crece al ritmo de los beneficios de la banca, gracias a que con el auxilio de las máquinas sacamos y metemos dinero, consultamos saldos y hacemos todo tipo de operaciones complejas. Lo último es la banca por Internet, la banca online. Empresas y particulares operamos cómodamente desde un ordenador, y revolvemos en nuestro debe y haber como Perico (prejubilado) por su casa. Los otros que quieren revolver en nuestro haber son los ladrones. Antes sólo contaban con una opción: atracar a punta de pistola un banco o a sus clientes. Hoy pueden trucar, además, los cajeros automáticos o conseguir las claves secretas con las que nos comunicamos, a través de la Red, con nuestra cuenta corriente.
Contra una navaja o pistola en el cuello poco hay que hacer. Mejor es no poner nervioso al atracador, porque no sabes si la pistola es auténtica o de pega, o si la presunta navaja no es otra cosa que el canto de una piruleta.
Pero lo verdaderamente misterioso es que consigan atracarnos en casa, donde se ve claramente que la pistola del atracador es de madera. Lo digo por ese spam en el que nos piden que introduzcamos nuestra clave de acceso, con una disculpa tan idiota que me asombra que los clientes duchos en las transacciones electrónicas puedan caer en su trampa. Cada dos o tres días recibo uno de estos mensajes apremiantes, casi apocalípticos, como si mi cuenta bancaria estuviese a punto de explotar por los aires, de bancos con los que nunca he trabajado o centrales de compra que ni siquiera sabía de su existencia. Como al parecer la central mafiosa de este tipo de atracos tiene su sede en países del este europeo, por mucho que imiten los logotipos de las entidades bancarias, el comunicado está plagado de faltas de ortografía, con una redacción que mejoraría el peor estudiante de nuestra maltratada LOE.
Mira tú por dónde la gramática y las clases de redacción bien orientadas pueden poseer un efecto eficaz contra la delincuencia organizada.

26 Nov 2005

El poderoso influjo seminal del hombrecillo insufrible

13:32, por manolosaco  
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La cultura popular (cultura y popular, ¿no parecen palabras antitéticas? Sería una buena reflexión para un día de estos) constata el parecido de los amos con sus mascotas, tras años de convivencia, o el mimetismo físico que acaba formándose al cabo de los años entre los esposos, donde unos toman los gestos y hasta ciertos rasgos de los otros. En el caso de los matrimonios se habló siempre de una teórica “influencia seminal”, que no sé si es muy científica la tal influencia, pero que esa cultura popular ha dado siempre por buena. Yo particularmente creo que, en el caso de parejas bien avenidas y mascotas sumisas, unos tomamos de los otros su “lenguaje corporal”, lo que acaba haciéndonos parecer tan iguales.
Es el caso del hombrecillo insufrible y su esposa. Como bien sabéis, el presidente de honor del Partido Popular (¡anda, como la cultura!) ya avisó en un mitin de la espléndida calidad de sus genitales, por lo que deduzco que la relación seminal con su esposa debe de ser fluida, o al menos lo fue mientras habitaba entre nosotros. Ana Botella, concejal (me niego a decir concejala: otro debate para otro día) del Ayuntamiento de Madrid (¡ése sí que es un ayuntamiento, y no el carnal!) transporta al entorno de Ruiz Gallardón, alcalde faraón de Madrid, el odio que supura su marido por la herida abierta en las últimas elecciones generales. Así, el discurso del señor alcalde, antes centrista, se va convirtiendo cada día en más bronco, gracias a la teleinfluencia seminal del hombrecillo insufrible.
Pero, como sabéis, Ana Botella es miembro de una secta cristiana conocida como los Legionarios de Cristo Rey, fundada por el mexicano José Luis Sánchez del Río, beatificado por el Papa hace unos meses. Como alguien dijo, el Opus Dei a su lado es una organización de extrema izquierda. Hay que disculparles, pues ya el hecho de llamarse Legionarios de Cristo Rey debe de imprimir un carácter insoportable. A esta secta pertenencen, entre otros próceres de la extrema derecha, José María Michavila, ex ministro de Justicia con Aznar y diputado por Valencia, y, sobre todo, Ángel Acebes, secretario general del PP e incompetente ex ministro del Interior por aquellos días de los atentados de Atocha.
Pero, además, la depositaria de los efluvios seminales del hombrecillo insufrible utiliza el sacramento de la confesión, seguramente todas las semanas, contagiando, inevitablemente, la mala baba de su marido a su confesor, que, supongo yo, no será un confesor cualquiera, pues sus recados deberán tener línea directa con la Conferencia Episcopal. ¿Y cómo transmiten nuestros obispos su mensaje evangélico contaminado por el poderoso semen de José María Aznar? Pues desde sus púlpitos y sus medios de comunicación, con la Cope al frente. Lo de los púlpitos apenas es un problema, vista la edad avanzada de los que frecuentan las iglesias, lo que los descarta para la revolución pendiente. Pero ser legionario de Cristo Rey y oyente de la Cope al mismo tiempo debe de ser un cóctel explosivo de consecuencias imprevisibles, pues lo mismo te puede dar por ir a tomar Jerusalén en una nueva cruzada, como tomar la calle, o como tomar unas cañas con la alegre muchachada de los grupos neonazis.
De esta manera, burla burlando, los espermatozoides fascistoides del hombrecillo insufrible contaminan espíritus inocentes, y les obliga a comportarse y decir palabras que en realidad no querrían haber pronunciado, como las que dijo ayer el legionario Acebes, o Martínez Pujalte, o Mayor Oreja (que no es más Aznar porque no entrena) y un comando de diputados del PP que en el día de hoy siguen esparciendo la semilla del hombrecillo insufrible con sus comentarios sobre si ETA da alas a los independentistas catalanes.
Y para rematar la faena, ahora los obispos piden más dinero al gobierno, porque lo que reciben del Estado, dicen, “es claramente insuficiente”. ¿Insuficiente para qué? ¿Para financiar radios golpistas o para comprar uniformes a sus legionarios?
Alguien debería decirle de una vez al hombrecillo insufrible que el onanismo no es pecado ya. Que lo practique con mayor largueza. A ver si así se sacia y deja de joder.